La gran novela Vizcarra

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Escribe Armando Miño Uriarte, Periodista independiente y docente universitario.

La última semana ha sido novelesca. Los partidos pugnaban por inscribir sus listas para entrar al ruedo del 11 de abril próximo. El Jurado Nacional de Elecciones ha rechazado a varios candidatos y otros, sabiendo que no pasarán la valla electoral, se han retirado de la contienda electoral.

En medio de esta situación y la llegada ¡¡¡por fin!!! de las vacunas a Perú, el expresidente Martín Vizcarra anunció que fue parte de los ensayos de Sinopharm, lo mismo que su esposa y otros funcionarios. En la práctica era posible que le tocará la vacuna, o el placebo, pero allí estaba. Esto ha desatado una polémica: si era correcto, moral, ético, si ya se vacunó, o si no le tocó la dosis, que no tuvo que divulgarlo porque era privado, en fin.

Pero no quedó allí. La Universidad Cayetano Heredia, la que puso a disposición sus laboratorios y realizó los ensayos junto a Sinopharm en Perú, informó que el señor Vizcarra no fue sujeto de prueba ni su esposa ni su entorno, que esto jamás sucedió. Horas después, Vizcarra desmiente a la universidad, mostrando los papeles y cartillas que -supuestamente- deben de llenar los voluntarios. Pero, again, muchas personas que fueron sujeto de prueba, mostraban documentos que no tiene Vizcarra, cartilla con sellos y stikers que tampoco tiene Vizcarra, además de borrones en la misma que hacen más que suspicaz su supuesta vacunación tipo prueba de Vizcarra.

Todo esto lleva a concluir que o el expresidente miente descaradamente, o la universidad lo hace o ambos están ocultando información que es necesario para esclarecer este hecho. La población quiere que este señor sea retirado de la contienda (cosa que ya no es posible) o que simplemente la población no vote por un mitómano, que ya le hace competencia a Toledo, que mentía hasta de lo que comía.

Lo cierto es que una vez más, se muestra la verdadera cara de los políticos que abusan de su poder y posición para sacar ventaja, para socavar lo poquísimo de credibilidad que queda del sistema administrativo gubernamental y de paso embarrar todo este proceso electoral. Veremos en que termina esta novela.