Adiós a la “B”, gracias Dalcio

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Escribe Manuel Polgatiz, Periodista y Comentarista Deportivo.

¿Fue malo el partido ante Universidad de Concepción?, Sí. ¿Esperábamos otra disposición para jugar tan crucial cotejo?, Sí. ¿La hinchada se había ilusionado con los tres puntos para meterse entre los que disputan cupos para copas internacionales?, obvio que sí. ¿Existen aún opciones para pelear arriba?, quedan y son hartas las posibilidades.

¿Pero alguien se preguntó si con el punto ganado, O’Higgins se olvidaba para siempre de la “B” ?, creo y estoy casi seguro que pocos desarrollaron ese razonamiento y se quedaron con el deslucido y amargo empate, que no dejó contento a nadie, mucho menos al plantel y al técnico, que con expresión corporal puso énfasis en el disgusto natural.

Es preciso detener las críticas por lo demostrado la noche del martes y recordar dónde estaba el equipo hace solo tres meses atrás, cuando el “Patán” de Graff iba directo a jugar con las vacas y exigía la totalidad de su contrato para dejar la institución, mientras en la cancha los once no daban pie con bola y eran el hazme reír de fútbol nacional.

Si pues, esa era la cruda realidad en Rancagua, ocasión en la que ya vestíamos trajes haraposos para trasladarnos a los potreros de Chile y disputar 90 minutos en Arica o Puerto Montt. ¿Se olvidaron de esos oscuros pasajes?.

Al menos estas líneas mantienen vivo el sufrimiento de aquellas noches de insomnio y desvelo, tardes de apremio y madrugadas de impotencia porque el equipo no funcionaba y el drama se avizoraba en el horizonte más próximo.

Hoy podemos decir con certeza, ¡O’Higgins se queda en primera! y lo que venga de aquí en adelante, solo será premio para el trabajo, el esfuerzo, el ánimo y la sapiencia de un cuerpo técnico que estaba el sarcófago pero que despertó con incipientes destellos de luz, hasta llegar a pisar lo talones de quienes ya organizan viajes para jugar en campos extranjeros.

Restan fechas cruciales (Universidad Católica, Audax Italiano, Antofagasta y Colo Colo) y es necesario el segundo aire del deportista. La ilusión sigue intacta y la primera tarea, por fin, ya está cumplida.
Posdata: Gracias Dalcio.