Infraestructura no daría abasto para cubrir demanda de salud. El médico y diputado Juan Luis Castro, que impulsa la causa, dijo que la estrechez que afecta a funcionarios y pacientes “ya no da para más”, agregando que estas instalaciones “ya cumplieron su ciclo, hoy hay que dar paso a una estructura nueva y digna para la atención del público”.

La mañana de este jueves y en una reunión multisectorial, vecinos, usuarios e integrantes del Consejo Consultivo de Salud, en compañía del médico y parlamentario por la región de O’Higgins, Dr. Juan Luis Castro, además del consejero regional Germán Arenas y del presidente de la Comisión de Salud del Concejo Municipal, Hugo Guzmán, hicieron pública la urgente necesidad de contar con nuevas y más amplias instalaciones para el correcto funcionamiento del Cesfam 3 de Rancagua.

El centro de salud, ubicado en la esquina de Bombero Villalobos con avenida Miguel Ramírez, fue construido en la década del sesenta con una capacidad para cinco mil pacientes. Hoy, según se informó, la demanda de atención supera las veintiséis mil personas.

Para el diputado Juan Luis Castro, que impulsa la causa, la estrechez que afecta a funcionarios y pacientes “ya no da para más”. Estas instalaciones “ya cumplieron su ciclo, hoy hay que dar paso a una estructura nueva y digna para la atención del público”.

Castro, detalló que “la principal problemática es que los espacios carecen de las distancias suficientes mínimas para la atención de morbilidad, odontológica, psicológica, la atención del SAPU y entrega de medicamentos. Tienen estructuras mínimas, francamente infrahumanas, porque todo quedó chico. Es una verdadera caja de fósforos”, afirmó el legislador.

El expresidente del Colegio Médico de Chile, continuó diciendo que se requiere “contar con una nueva estructura” a la brevedad, por eso “nos hemos comprometido a levantar esta causa, y llegar a todos los lugares que sea necesario para que el nuevo Cesfam N°3 entre lo más pronto posible en el estudio de factibilidad real, partiendo por la Municipalidad de Rancagua, el Gobierno Regional, y el Ministerio de Salud”.

“Por eso hoy día – junto con vecinos y dirigentes – hemos concordado en crear el Movimiento Ciudadano por el Nuevo Cesfam 3, que es lo que se requiere, un nuevo edificio como los que se ha construido en muchos lugares en Rancagua. Ya hay varios que están a punto de inaugurarse, eso es -ni más ni menos- lo que se pide”, sostuvo el diputado Castro.

En esa misma línea, Hugo Guzmán, presidente de la Comisión de Salud del Concejo Municipal, señaló que “en Rancagua se ha repuesto, se ha construido edificios nuevos para prácticamente todos los Cesfam de la ciudad. Sin embargo, hay uno que ha estado rezagado, que ha estado en el olvido y que requiere urgente un nuevo edificio para dar abasto”.

“Por tanto, es de toda justicia para los vecinos del sector suroriente, un sector emblemático que reúne a poblaciones como 25 de Febrero, Manzanal, San Luis o Villa Triana, que cuenten con un nuevo Cesfam, para darle dignidad a la atención de salud. Lo requieren los vecinos, y también los trabajadores para que cumplan sus funciones con dignidad”.

Finalmente la directora del Cesfam N°3, Carolina Torres, subrayó que, bajo estas condiciones “una de las cosas principales que afecta a usuarios, internos y externos, es que nuestro establecimiento no cumple con la normativa relacionada a discapacidad”.

“por ejemplo, no podemos ingresar a personas en silla de ruedas a todos los boxes. Los baños tampoco son todos útiles ni habilitados para personas con discapacidad. Eso es un tema, dado que el sector nororiente de Rancagua concentra a la población discapacitada”, dijo Torres, agregando que “además muchos de los adultos mayores utilizan ayudas técnicas como burritos o bastones, y se les hace más difícil poder acceder a nuestra infraestructura”.

A reglón seguido, la directora hizo hincapié en que “nuestra infraestructura está viejita, tenemos hartos problemas en el tema de techumbre, esto signifique que, si cae lluvia, aunque sea solamente una pequeña llovizna, tenemos varios boxes que quedan inhabilitados para poder atender a la comunidad”.

“Se ha venido haciendo ajustes, subdividido algunas de las dependencias. Sin embargo, claramente no con los estándares de calidad -requeridos-, lo que es lamentable, porque este establecimiento está acreditado frente a la Superintendencia de Salud, se acreditó el año 2019 a base de mucho cariño y esfuerzo de los equipos para compensar las carencias que tenemos en infraestructura. Pero las condiciones en que está ahora son invivibles”, dijo para concluir Carolita Torres.