A qué sabe Pedro Castillo

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Escribe Armando Miño Rivera, Periodista Independiente y Docente Universitario (Lima-Perú).

El país se ha polarizado. Las familias se han divido. Los partidos no saben a dónde mirar y a quién apoyar. Los peruanos estamos en una disyuntiva muy grande. Esto ya no es solo un asunto peruano, es un asunto regional. Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Cuba, incluso China y Corea del Norte se han convertido en ejemplo, en favor y contra, de lo que podría pasarle a Perú si se vota por Castillo.

Ciudadanos de todo nivel económico y social están explicando, teorizando sobre lo mal del socialismo, la dictadura de los países comunistas y su proyecto económico, social, cultural, el manejo de sus empresas, la estatización, la persecución a quienes se ponen al régimen, la huida de inversiones, la escases de alimentos, hospitales colapsados, que las libertades no existen: no hay internet, los medios han sido tomados y son silenciados, las personas no pueden opinar en contra del partido de turno (que tiene en muchos casos, como Corea del Norte o Cuba, décadas en el poder), sus ciudadanos escapan de su país para mejorar su vida o simplemente vivir. Esas son situaciones reales, no es un invento de este pobre columnista, ni de los millones que salen de esos países, pidiendo asilo y refugio.

Quienes avalan estos regímenes y hablan de bondades que a la vista no tienen, son los mismos que no irían a vivir a esas latitudes. No dejarían su cómodo sofá, su televisor Led Ultra, las emisoras que pasan música según tu gusto y conveniencia. No dejarían su sueldo, alto o bajo, pues dependen de la oferta y demanda y no son establecidos por el gobierno que para ser “igualitario y comunista”, les da a todos por igual, pues son muy justos y proletarios y revolucionarios. Los mismos que no llevarían a vivir a ese “paraíso socialista”, pues saben que no tendrían las libertades, leyes y oportunidades que cualquier país medianamente capitalista y libre mercado ostenta. Con todos sus problemas, mejor es este modelo, hasta que otro aparezca.

¿Y qué tiene que ver Pedro Castillo y Perú Libre en esto? Pues, pertenecen a la ideología regional y partidario de los interés -ellos mismos lo dicen- de “una revolución que cambiará y permitirá sacarnos las cadenas del capitalismo que lleva a la hambruna a las grandes mayorías”. Un discurso que en los 80 escuchamos de partidos de izquierda y que nunca deslindaron de Sendero Luminoso. Algunos de sus congresistas electos y dirigentes nacionales están ligados al Movadef, son partidarios de Conare, facción que a copado buena parte del SUTE y que la Dircote y el Ministerio del Interior los ha sindicado como parte “de los brazos políticos de Sendero Luminosos”.

Hay temor en la población por un posible gobierno de Castillo. Sus vínculos y no deslindar con estas agrupaciones causan más miedos. LO que si tenemos claro es que el voto que recibió no fue de terroristas, delincuentes o personas lumpen, no. Fue de un sector olvidado, desprotegido por el estado durante décadas, del desinterés por los más pobres y que ahora a sabido capitalizar.

No nos quedamos con este ideario de Castillo. Keiko Fujimori Higuchi tiene perlas, muchas y muy grandes. Esa historia viene en otro paquete.