En menos que canta un gallo tenemos Presidente (otra vez)

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Escribe Armando Miño Rivera, Periodista y Docente Universitario.

Cuando escribíamos la columna anterior, Francisco Rafael Sagasti Hochhausler, 76 años, ingeniero industrial, divorciado, docente universitario, era un congresista más. Ahora, luego de una votación abrumadora – 96 votos a favor y sólo 26 en contra – será el nuevo presidente del congreso, por ende en unas horas tomará el cargo de presidente del Perú de manera transitoria.

Para llegar a buen puerto, el congreso tenía la obligación de votar una nueva mesa directiva. Hubo dos listas, pero la liderada por María Cabrera se cayó solita. Primero inscribió a la congresista Lesly Lazo sin que ésta lo autorizara. Sin su firma. Sin su consentimiento. Además, la legisladora Cabrera manifestó hace cinco días que los “jóvenes que se movilizaron quieren seguir viviendo de la mamadera”. Una joya la señora.

Lo cierto es que Sagasti, de ascendencia austríaca, ha sido alto funcionario del Banco Mundial, además de ostentar maestría y un doctorado – ambas – en la Universidad de Pennsylvania. Tiene currículum, tiene consenso del congreso, tiene buenos precedentes. Ahora debe tener a la población de su lado, esperando que las marchas paren y dar un respiro a todo este cambalache.

Sagasti recibe una papa bastante caliente: un país fragmentado, una pandemia que aún nos tiene en vilo, legisladores duramente cuestionados por prebendas, ciudadanos de a pie que piden su dinero de las AFP, la Confiep que no dice esta boca es mía, políticos desgastados, sin aprobación. Dos muertos, dos chicos a los que felizmente les hizo un pequeño homenaje: “Mañana será la oportunidad de dirigirme al país. Quisiera empezar diciendo que hoy no es un día de celebración porque hemos visto la muerte de dos jóvenes: Inti Sotelo y Bryan Pintado. No podemos volverlos a la vida, pero desde el Congreso podemos tomar las medidas para que esto no vuelva a suceder”. Reflexivo y moderado.

Esperemos que Francisco Rafael en estos ocho meses de gobierno dé la talla, nos lleve a una transición tranquila, con elecciones limpias y tratando de unir un rompecabezas llamado Perú.