Jornada de adopción invita a encontrar un nuevo hogar para perritos en Monticello

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La actividad se realizará este domingo 16 de agosto y estará a cargo de Fundación Manada Sanadora, que busca promover adopciones responsables y familias compatibles con las necesidades de cada animal.

Este domingo 16 de agosto, entre las 11:00 y las 17:00 horas, el centro de entretención de Mostazal realizará una nueva jornada de adopción de perros junto a Fundación Manada Sanadora, organización dedicada al rescate, rehabilitación y protección animal. La invitación es a quienes estén pensando en sumar un nuevo integrante a su familia y quieran conocer a perros que esperan una nueva oportunidad.

La jornada busca no solo facilitar encuentros entre animales y potenciales adoptantes, sino también promover una tenencia responsable, poniendo especial atención en que cada perro llegue a un hogar que pueda responder adecuadamente a sus características y necesidades.

“Queremos que quienes nos visiten puedan conocer de cerca el trabajo que realizan las fundaciones y, por supuesto, abrir la posibilidad de que más perros encuentren una familia. La adopción es una decisión que cambia vidas y requiere compromiso”, señala Fabiola Chacón, gerenta de Marketing del centro de entretención de Mostazal.

Fundación Manada Sanadora fue fundada en 2024 por Natalia Pinto, fundadora y directora de la organización, quien cuenta con más de 15 años previos de experiencia vinculada al rescate, protección y bienestar animal. Su trabajo contempla rescate y rehabilitación de perros y gatos, entre otros animalitos, además de operativos veterinarios, esterilizaciones, educación en tenencia responsable y asistencia a animales en situación de vulnerabilidad.

Desde su formalización, la fundación estima haber concretado más de 60 adopciones responsables, cifra que se suma a los numerosos animales rescatados y entregados en adopción durante los años de trabajo independiente de su fundadora.

Para quienes estén interesados en adoptar un perro, Natalia Pinto enfatiza que existen condiciones básicas que deben cumplirse. “Lo primero es la seguridad: una casa debe contar con un buen cierre que evite escapes. Además, el perro debe tener identificación y microchip, recibir sus cuidados veterinarios y ser considerado parte de la familia, nunca permanecer amarrado, encerrado o solo como guardián”, explica.

La fundación evalúa cada adopción de manera individual, considerando factores como edad, tamaño, temperamento, nivel de actividad e historia del animal, con el objetivo de encontrar una familia que sea realmente compatible con sus necesidades.

“Cada adopción es distinta y por eso nos importa conocer a las familias y orientar el proceso. Buscamos que la llegada de un perro al hogar sea una experiencia positiva y, sobre todo, un compromiso para toda la vida”, finalizó Pinto.