El titular de Medio Ambiente de la región de O’Higgins, explicó que estos cuerpos de agua mitigan los efectos de eventos hidrometeorológicos e hizo un llamado a la ciudadanía a ser responsables con la disposición de sus residuos, ya que en estas situaciones terminan contaminando los ecosistemas y alterando el flujo natural de las aguas.

En su rol de enlace del Gobierno en el marco del sistema frontal que afecta a la región de O’Higgins, el Seremi del Medio Ambiente, José Pablo Lagos, recorrió el humedal urbano Llallauquén en la comuna de Las Cabras, junto al Alcalde Juan Pablo Flores, evidenciando el rol que tienen estos cuerpos de agua en contextos de eventos meteorológicos.

Al respecto, el titular de la cartera del Medio Ambiente, sostuvo que “el humedal urbano de Llallauquén, así como el resto de los humedales de la región, cumplen un servicio fundamental para la comunidad que lo rodea, absorbiendo y almacenando grandes volúmenes de agua, actuando como una esponja y transformándose en una barrera natural frente a las inundaciones. Su conservación no solo beneficia a la biodiversidad, sino que también reduce los impactos de las lluvias intensas sobre las ciudades y las comunidades cercana, y al mismo tiempo nos permite conservar la biodiversidad que se refugia en estos espacios naturales”.

En ese sentido, el Seremi hizo un enérgico llamado a la comunidad “es importante que las personas cuiden estos lugares naturales, que no arrojen basura o escombros en los cuerpos de agua, para permitir que la naturaleza continúe beneficiándonos con su rol en el control de las inundaciones”.

Los humedales poseen otros beneficios que resulta importante destacar:

  • Regulan el ciclo hídrico, liberando el agua de manera gradual después de las lluvias.
  • Reducen la erosión, ya que la vegetación de los humedales ayuda a estabilizar los suelos y las riberas.
  • Filtran sedimentos y contaminantes, mejorando la calidad del agua antes de que llegue a ríos, lagos o al mar.
  • Protegen la biodiversidad, proporcionando refugio y alimento para numerosas especies de aves, anfibios, peces e insectos.
  • Contribuyen a la resiliencia frente al cambio climático, ayudando a las comunidades a enfrentar eventos climáticos extremos como lluvias intensas y crecidas. Además, aportan en la captación y reducción de CO2 en el ambiente.

Cuando se desata un sistema frontal, los residuos abandonados en lugares no habilitados pueden agravar significativamente sus impactos. Ya que principalmente generan la obstrucción de cauces y sistemas de evacuación de aguas lluvias, impidiendo el flujo normal del agua y aumentando el riesgo de inundaciones. Asimismo, la fuerza del agua transporta los desechos hacia ríos, humedales, lagos y el mar, contaminando los ecosistemas y afectando a la flora y fauna. Por consecuencia se provoca la contaminación del agua y del suelo.

Por ello, el Seremi del Medio Ambiente, José Pablo Lagos, recalcó que “es fundamental la conservación de las riberas, evitando su degradación, no cortar la vegetación y no arrojar residuos en quebradas, riberas, sitios eriazos o canales, y utilizar siempre los sistemas de recolección y disposición autorizados. Mantener limpios estos espacios es una medida preventiva que ayuda a reducir los efectos de los sistemas frontales y protege tanto a las personas como al medio ambiente”.