Escribe Manuel Polgatiz, Periodista y Comentarista Deportivo.
Dice la historia del fútbol, que cuando Boca Juniors, próximo rival de O’Higgins (23 de julio), estaba en las sombras del apogeo que lo llevó a ser el mejor equipo del mundo, un volante de buen pie y ensalzado por las popularidades de la prensa trasandina, de apellido Riquelme, dijo en sus peores momentos de rendimiento, que “estaba vacío”.
No sin aguantar un segundo y repleto del hinchismo que lo inmutaba, el más grande de la historia mundial, alejado de las herramientas benevolentes de la actualidad, Diego Armando, le dijo al “10”, presidente hoy del Xeneixe, “si estas vacío, llénate”.
O sea, sin ofenderlo ni traspasar su respetuoso juego en el equipo, le señaló que el club y la casaca son más grande que toda su actuación y que ni el tesorero que generó grandes riquezas con un ex presidente de la república, eran más relevantes que la pecho amarillo.
En Rancagua, tierra distante y por muchos desconocidas, el trayecto no es distinto. Varios sin haber ganado nada, creyeron que se habian comido el mundo. No pocos se vieron con casquillas de finas sedas en Italia o España y lo menos optimistas, pensaron en sus espacios de ocio, que jugar en Brasil, era su destino después de sacar a Bahía de carrera.
No jugadores! esto es día a día. Esto es mañana y noche. Esto es tarde y amanecida. Esto es dilucidar el futuro en el éxito esporádico. Esto es laborar para mejorar y no para quedarse en las victorias pasadas. Esto es salir a quemar las naves en consecuencia del progreso y no en los contratos millonarios en oriente y en la europa de baja clase.
A veces la verdad duele y los presagios se cumplen. Pero cuando te contienes con tan poco, es porque tus límites tocan techo a dos metros. Buenas actuaciones no te dan derecho a expresarte más de lo que eres, porque hasta hoy solo eres una linda primavera en un invierno que aún logra desatarse.
“Muchas luces y pocas nueces”, así dice el refrán?. Bueno, quienes lean me entenderán.








