El ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos, y representantes del IICA abordaron la necesidad de fortalecer la cooperación entre los países de la Región Sur frente a enfermedades, plagas y exigencias sanitarias que impactan la producción y el comercio agroalimentario.
Fortalecer la cooperación regional frente a los desafíos sanitarios que enfrenta la agricultura fue uno de los principales temas abordados durante una reunión entre representantes del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos.
En el encuentro participaron José Urdaz, gerente del Programa Hemisférico de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad de los Agroalimentos del IICA (SAIA); Rodrigo Astete, coordinador del HUB SAIA Región Sur; José Arrúa, especialista internacional SAIA y miembro del HUB Región Sur; Hernán Chiriboga, representante del IICA en Chile; Fernando Barrera, coordinador técnico del IICA en Chile, y Noemí Zúñiga, especialista SAIA.
Durante la reunión, la delegación presentó al ministro los principales lineamientos del trabajo que el Instituto está impulsando en Chile en materia de sanidad vegetal, salud animal, bioseguridad e inocuidad y calidad de los alimentos, así como los avances del recientemente desarrollado taller nacional del HUB SAIA Región Sur.
El encuentro permitió profundizar en la necesidad de mirar estos desafíos más allá de las fronteras nacionales, considerando que enfermedades, plagas, riesgos sanitarios y exigencias asociadas al comercio agroalimentario tienen cada vez con mayor frecuencia un carácter transfronterizo.
En ese contexto, el ministro Jaime Campos destacó la importancia de que este tipo de materias sean abordadas desde una perspectiva regional, poniendo sobre la mesa la realidad y prioridades de cada país para construir soluciones conjuntas.
Campos planteó que, independientemente de las políticas internas que cada Estado implemente para resguardar sus fronteras o de los estándares fitosanitarios y sanitarios que establezca, existen desafíos que requieren coordinación, intercambio de información y respuestas articuladas entre los países, como también la urgente necesidad de establecer prioriades a la hora de implementar planes de trabajo.
Asimismo, valoró la presencia del IICA y su papel como organismo de cooperación técnica para la agricultura de las Américas, manifestando la disposición del Ministerio de Agricultura para continuar trabajando conjuntamente en estas materias.
De las prioridades nacionales a una agenda regional
Durante la reunión, Rodrigo Astete, coordinador del HUB SAIA Región Sur, explicó los objetivos y alcances de esta plataforma, concebida como un espacio para conectar capacidades técnicas, identificar prioridades y promover iniciativas de cooperación entre los países de la región.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del IICA destinada a fortalecer los sistemas sanitarios y de inocuidad agroalimentaria, especialmente frente a enfermedades y plagas emergentes, riesgos transfronterizos, exigencias regulatorias y desafíos relacionados con el comercio seguro de alimentos.
“El Programa SAIA del IICA busca precisamente fortalecer los sistemas de salud animal y sanidad vegetal de los países miembros, avanzar en alimentos inocuos y de calidad y promover medidas sanitarias y fitosanitarias armonizadas que contribuyan tanto a la seguridad alimentaria como al comercio agroalimentario”, agregó José Urdaz, gerente del Programa Hemisférico de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad de los Agroalimentos del IICA (SAIA).
Astete explicó que el HUB pretende avanzar desde la identificación de brechas y necesidades hacia la construcción de iniciativas concretas, con posibilidades de transformarse posteriormente en proyectos nacionales o regionales.
En Chile, ese proceso tuvo uno de sus principales hitos con la realización de un taller nacional de trabajo, diseñado bajo una metodología participativa y orientado a identificar prioridades en tres ámbitos principales: sanidad vegetal, salud animal e inocuidad de los alimentos.
Taller reunió capacidades del sector público y privado
Previamente al encuentro con el ministro de Agricultura, los personeros del organismo internacional IICA, realizaron una jornada de trabajo que contó con la participación de especialistas vinculados al ámbito sanitario y agroalimentario, incluyendo jefaturas y profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), de Achipia, y actores relacionados con inocuidad, sanidad vegetal y salud animal.
El trabajo se organizó precisamente en tres mesas temáticas.
En sanidad vegetal, la discusión consideró amenazas fitosanitarias prioritarias, vigilancia, diagnóstico, preparación y respuesta ante emergencias, certificación fitosanitaria, requisitos de importación y exportación y barreras sanitarias.
En salud animal, se abordaron enfermedades prioritarias, vigilancia epidemiológica, diagnóstico, bioseguridad, resistencia a los antimicrobianos, certificación veterinaria y comercio internacional.
Mientras que en inocuidad de los alimentos se analizaron sistemas oficiales de control, laboratorios, gestión del riesgo, trazabilidad, Codex Alimentarius, coordinación interinstitucional, integración regional y facilitación del comercio.
La metodología buscó que los participantes no solo identificaran problemas, sino también capacidades que deben fortalecerse, acciones prioritarias, posibilidades de cooperación entre países y eventuales fuentes de apoyo técnico o financiero.
Priorizar proyectos ejecutables y financiables
Por su parte, José Urdaz expuso la visión regional del Programa SAIA y explicó que este trabajo se está desarrollando en diferentes países, precisamente para levantar información comparable, identificar necesidades comunes y establecer prioridades que puedan transformarse en iniciativas concretas.
Uno de los objetivos es avanzar hacia una cartera de proyectos ejecutables y susceptibles de financiamiento, evitando que los diagnósticos queden únicamente en la identificación de problemas.
Este enfoque ya está siendo aplicado en otros países de la Región Sur como Argentina, Uruguat, Brasil y Paraguay. Con una misma lófica se organizaron talleres destinados a identificar brechas y oportunidades de cooperación en sanidad agropecuaria, bioseguridad e inocuidad, cuyos resultados alimentarán una agenda regional para el período 2026–2030, explicó, José Arrúa, especialista internacional SAIA y miembro del HUB Región Sur.
El proceso desarrollado en Chile también contempla generar un diagnóstico nacional y un mapa de prioridades, además de una cartera preliminar de iniciativas que puedan implementarse de manera individual o coordinada entre los países.
Los resultados de estos talleres nacionales serán utilizados para avanzar en la construcción de una Agenda Regional SAIA 2026–2030 y de una hoja de ruta para el HUB Región Sur.
“El objetivo será definir líneas prioritarias de trabajo, responsabilidades, mecanismos de coordinación y oportunidades para articular a los países con organismos técnicos, socios estratégicos y fuentes de financiamiento. Esta mirada regional responde también a la estrategia actual del IICA y de esta representación en Chile, que busca fortalecer la gestión integral del riesgo sanitario y fitosanitario, mejorar la respuesta frente a amenazas emergentes, avanzar en la armonización de normas basadas en ciencia y fortalecer la cooperación público-privada y entre países”, dijo Hernán Chiriboga, representante de IICA en Chile.
Durante la reunión, Chiriboga, destacó la labor que desarrolla el Instituto como organismo de cooperación técnica, acompañando tanto a instituciones públicas como a actores privados del sector agroalimentario.
Este trabajo comprende áreas que van desde la agricultura sostenible y el fortalecimiento de capacidades hasta el apoyo para el cumplimiento y desarrollo de estándares agroalimentarios, sanidad agropecuaria, inocuidad y facilitación del comercio.
La cooperación técnica del IICA se orienta actualmente a generar soluciones adaptadas a las necesidades de cada país y territorio, trabajando junto con gobiernos y otros actores para avanzar hacia sistemas agroalimentarios más productivos, sostenibles y resilientes.
La reunión con el ministro Campos permitió así conectar el trabajo desarrollado en Chile con una discusión de mayor alcance: cómo transformar prioridades sanitarias nacionales en respuestas regionales coordinadas, capaces de anticiparse a nuevos riesgos y, al mismo tiempo, proteger la producción y facilitar un comercio agroalimentario seguro.
La tarea que seguirá ahora será sistematizar las conclusiones levantadas en Chile, incorporarlas al trabajo de los demás países de la Región Sur y avanzar hacia una agenda que permita convertir esas prioridades en proyectos concretos de cooperación técnica regional.






