En sede Rancagua se realizó la tercera ceremonia asociada al convenio suscrito con el Ministerio de Educación. A nivel nacional, la iniciativa ya ha permitido que más de 899 estudiantes obtengan su título.
En el Teatro Regional Lucho Gatica, 79 tituladas y titulados recibieron sus diplomas en una nueva ceremonia de titulación realizada en Rancagua en el marco del convenio de apoyo a la continuidad de estudios para técnicos y profesionales del IP-CFT Los Lagos, celebrado entre Santo Tomás y el Ministerio de Educación.
Esta historia comenzó con la incertidumbre de los estudiantes que habían iniciado sus carreras en Los Lagos, provocada por el proceso de cierre de la institución. Frente a este escenario, el convenio permitió que sus trayectorias formativas pudieran continuar. Según destacó el rector de Santo Tomás Rancagua, Manuel Olmos Muñoz, “no era simplemente recibir estudiantes. Era hacerse cargo de historias”.
En su discurso, la autoridad valoró el alcance de esta iniciativa, señalando que más de 1.358 estudiantes pudieron continuar sus estudios gracias al convenio y que más de 899 personas ya han obtenido su título. En el caso de Santo Tomás Rancagua, son 215 los titulados que han culminado su proceso, convirtiendo esta jornada en la tercera ceremonia organizada por la sede para cerrar este compromiso.
“Nadie les regaló este logro. Lo conquistaron”, afirmó el rector, destacando el esfuerzo detrás de cada trayectoria, marcado por jornadas laborales, viajes, preocupaciones económicas y el temor de no poder llegar a esta instancia. Para Olmos, frente a esas dificultades hubo una respuesta decisiva: la perseverancia.
Una generación que decidió seguir adelante
El sentir de las y los titulados estuvo representado por Sebastián Chavarría Romero, titulado de Construcción Civil. En sus palabras, recordó que el desafío de esta generación no estuvo necesariamente en las pruebas, prácticas o proyectos de título: “El verdadero examen llegó cuando la continuidad de nuestras carreras quedó en duda”, expresó, evocando las conversaciones y preguntas que marcaron aquel período de incertidumbre.
El titulado destacó especialmente el respaldo recibido en Santo Tomás y agradeció a quienes hicieron posible que el esfuerzo de los estudiantes no quedara inconcluso: “No solo coordinaron un programa académico; devolvieron tranquilidad a cientos de familias y esperanza a quienes comenzábamos a perderla”, señaló.
Chavarría también vinculó el proceso formativo con su experiencia como Constructor Civil: “Ninguna gran obra comienza levantando muros. Toda gran obra comienza construyendo buenos cimientos. Con el tiempo entendí que ocurre exactamente lo mismo con las personas. Los títulos se cuelgan en una pared. Los valores nos acompañan toda la vida. La honestidad, el compromiso, la responsabilidad y el respeto serán siempre los cimientos de nuestra profesión”.
Un momento especialmente significativo de la ceremonia fue la entrega del reconocimiento “Espíritu Los Lagos”, distinción que busca destacar no solo el esfuerzo y la dedicación en los estudios, sino también la capacidad de superar desafíos, como un tributo a la perseverancia y al talento que busca inspirar a toda la comunidad. En esta oportunidad, el galardón fue otorgado a Julio Enrique Niño de Zepeda Ledezma, titulado de Técnico de Nivel Superior en Rehabilitación de Drogodependientes. La ceremonia culminó con la toma de juramento de los nuevos profesionales, quienes sellaron así su compromiso consigo mismos y con la sociedad.







