Gracias al apoyo de la Corporación de Desarrollo e Innovación de Rancagua (CDIR), estudiantes del Liceo Óscar Castro están viviendo una experiencia única: el aprendizaje práctico de impresión 3D.
La iniciativa incluyó la entrega de impresoras 3D y la capacitación especializada para docentes, lo que permitirá incorporar esta tecnología al proceso educativo y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de habilidades digitales y creativas en el aula.
Este aporte representa un paso importante en la integración de herramientas innovadoras en la educación pública, fomentando el interés por la ciencia, la tecnología y el diseño en las nuevas generaciones.
“Nuestro objetivo es acercar la tecnología a las y los estudiantes de la educación pública, para que puedan aprender haciendo y descubran nuevas posibilidades para su futuro. La impresión 3D no solo es una herramienta técnica, sino también una puerta de entrada a la creatividad y la innovación”, señaló Javiera Robledo, directora de la CDIR.







