Delta, Alfa, Beta, Gamma o Lamda; nuestro deber es cuidar y cuidarnos

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Escribe Marcela Ragni, Enfermera.

Con el tiempo la permanencia de los virus en la comunidad, va permitiendo que surjan otras variantes asociadas a las nuevas mutaciones y que van siendo monitorizadas por la comunidad científica.

Así en nuestro país el Instituto de Salud Pública (ISP) realiza de manera permanente secuencias genómicas en relación a la actual pandemia; por ejemplo; durante la semana del 1 a 14 de junio, se evaluaron 314 muestras de SARS CoV-2 correspondiendo a 0.32% de las muestras positivas del periodo, siendo identificadas en estas muestras: la variante Gamma en un 63.5% de los casos y variante Lambda en un 24.8% .

El 24 de junio el ISP,  confirma el primer caso de infección variante Delta, que fue realizada por búsqueda activa de un viajero Estados Unidos y como ya lo sabemos hoy también existe un segundo caso proveniente de Armenia.

Según la Sociedad Chilena de Infectología, existe evidencia científica que demuestra que la variante Delta puede tener algunas características que la hace de mayor preocupación, por ejemplo:

– Una transmisibilidad aumentada, más del 60% que la  variante Alfa

– Mayor tasa de complicaciones secundarias tras la infección

– Mayor probabilidad de requerir hospitalización

– Mayor capacidad de fijación a la célula respiratoria; lo que hace que exista un circulo de cuidado mayor; a mayor fijación, mayor carga viral, por tanto hay mayor liberación de carga viral al ambiente.

– Existe una técnica llamada umbral del ciclo o Cycle threshold (CT) que determina la carga viral, según estas mediciones, la variante Alfa; requiere un tiempo menor de exposición a la probabilidad de infectar.

– En relación a la sintomatología, es variable; se ha descrito que pueden existir principalmente en adolescentes una mayor cantidad de síntomas respiratorios altos o congestión nasal.

– En su relación con las vacunas, no hay evidencia de amplios estudios; Pfizer BioNTech y AstraZeneca tiene eficacia y efectividad similares a SARS-CoV 2

– Parece existir un efecto neutralizantes de anticuerpos lo que produciría mayor riesgo de reinfección

Entonces; ante este escenario; ¿Cómo cuidamos y nos cuidamos?

En el país la vigilancia activa de genomas alcanza una cantidad de 300 muestra positivas del país; sólo un 0,83%, lo que debiera ser hoy ante este panorama una estrategia ministerial; un deber de aumentar el tamaño muestral y método de testeo para que logre ser representativo y exista una detección precoz y monitorización para medidas de protección efectivas.

La comunidad debe comprender asumir las medidas de protección, de manera permanente:

  • Lavado de manos frecuente, dando énfasis en zonas que habitualmente no lavamos por ejemplo entre los dedos
  • Uso alcohol gel si no es posible lavado de manos.
  • Uso adecuado mascarilla, que cubra nariz boca. Existe relación que una mascarilla más efectiva sería la N95 o K95, pero lamentablemente no toda la población tendrá acceso a esto por su alto costo. La comunidad debe entonces acompañar la prevención con todas las otras medidas indicadas.
  • Distanciamiento físico y evitar lugares hacinados.
  • Mantener espacios ventilados.
  • Limpieza de las superficies; cloro 0,5%, alcohol 70%, alcohol isopropílico, armonio cuaternario son soluciones efectivas.
  • Vacunarse tiene un beneficio individual y también colectivo, mientras mas personas vacunadas existan, permitirá disminuir la circulación del virus en la comunidad.
  • Mantener búsqueda activa con PCR,  asegurar la trazabilidad, seguimiento y  cuarentena efectiva, obligada a viajeros.

Las personas más afectadas hoy por COVID-19 y mayor riesgo de enfermar grave y morir, son aquellas con antecedentes de Enfermedad Renal Crónica, Tabaquismo Crónico, Obesidad Mórbida, Embarazadas, Cáncer; aquí es donde nos involucra la responsabilidad social y donde  todos estamos llamados a no solo cuidarme, sino también al cuidar.