Ya estamos viviendo lo que solo hace unos pocos meses se llamaba “nueva realidad”, como si hubiese habido alguna oportunidad de regresar a un mundo que dejamos atrás apenas en 2020. Adelantarse a este escenario actual fue crucial para muchas empresas y así seguir operando aún en las condiciones actuales.

Más de un año de pandemia, más de 1,3 millones de contagios en Chile y el dilema de la trazabilidad sigue vigente. Con el avance y retroceso de comunas a nivel nacional en el Plan Paso a Paso, y la existencia de un pase de movilidad para aquellos y aquellas que hayan terminado su proceso de vacunación, el tránsito de personas va en aumento sin detenerse, pero ¿qué tan seguro estamos en las calles sin una estrategia de trazabilidad activa de los contagios?

Mauricio Reyes, subgerente de Ventas Distribución de Bash, explicó que “para Bash Distribución, este período fue de consenso con sus clientes integradores e instaladores, ya que los tiempos estimados de entregas ya no solo dependían de las fechas habituales de importación, sino de muchos factores, como disponibilidad de insumos en fábricas, algunas cerradas por cuarentenas y una mayor demora en los lead time de entrega, dada la situación de aforos en diversos puertos.

En este contexto, “la solución al dilema de la trazabilidad es la aplicación de tecnologías integradas que controlen síntomas de COVID-19, el aforo en lugares cerrados y que permitan identificar a posibles infectados y sus contactos estrechos a la brevedad”, sentenció, y agregó que “nosotros nos sentimos orgullosos de haber apoyado en la instalación de soluciones de alto nivel, fuimos y seguiremos siendo protagonistas en la protección a la ciudadanía y en dar continuidad a la operación de las empresas. En eso somos referentes y lo seguiremos siendo”.

Con los índices de contagio diario de Chile sobre los cinco mil y la movilidad que tendremos a la medida que la gente vaya sacando su pase de movilidad, va a ser necesario el control de temperatura no touch para todas las líneas de acceso peatonales, vehiculares, de ingreso a recintos como estadios, mercados y malls, por nombrar algunos. “La toma de temperatura actual que se ha masificado con aparatos comprados en farmacias no es suficiente, porque marcar menos de 36° es un estado de hipotermia y claramente las personas que hacen filas para entrar no están en esa condición, entonces estamos confiando en herramientas descalibradas y no aptas para ello”, aseveró.

A su juicio, la problemática de la trazabilidad es solucionable con la incorporación masiva de tecnologías que permitan integrar diversas herramientas de monitoreo y control de acceso, que entreguen verdadera seguridad y sean un aporte clave a la hora de detectar un posible foco de contagio y contactos estrechos en lugares públicos. “Antes los locales estaban atestados de gente, todos juntos unos al lado del otro y ahora tenemos que tener distancia física, control de aforo, mascarillas y toma de temperatura. Son palabras nuevas y esos requerimientos plasmarlos en las tecnologías que se están generando, es la forma correcta de hacer que esta nueva forma de vivir sea parte del día a día”.

El mercado actualmente dispone de diversas alternativas, como sistemas de control de aforo automatizado a través de circuito cerrado de televisión (CCTV), los que ofrecen la posibilidad de identificar cuando una persona entra y sale del recinto o de un área del mismo, gracias a uno o varios controladores de semáforos inteligentes, los que por medio de cámaras permiten registrar, almacenar y llevar la sumatoria general de las personas que se encuentran en el lugar, además son resistentes a cortes de energía eléctrica y están comunicados entre sí en tiempo real. Para el control sanitario existen dispositivos ProFace-X-TI, los que se caracterizan por realizar una rápida lectura de temperatura a un alto flujo de personas, mediante una mini cámara termográfica que evita la interacción humana.

Sistemas integrados y de visualización en tiempo real, con registros de forma segura para posteriores consultas, sería clave para contar con información confiable para la toma de decisiones o acciones. Las tecnologías vigentes con Analítica de Video Inteligente (IA) y la posibilidad de integrar control de aforo, permiten una apertura segura del comercio, de los colegios y la vida que conocíamos antes de la pandemia. Además, “funcionan como un complemento al arduo trabajo que realiza el personal de seguridad en estos lugares y evita errores humanos en el monitoreo y en el conteo”, complementó Reyes.

Por su parte, Gustavo Maluenda, CEO de ZKTeco, agregó que “tenemos la suerte que las tecnologías son adaptables a cada negocio y empresa. Son sistemas simples que pueden marcar la diferencia y entregar la seguridad necesaria, junto a un protocolo establecido en cada recinto. En el caso de negocios pequeños, solo se requeriría una cámara conectada a un sistema específico para comenzar el registro y atender de forma segura y además estas tecnologías se pueden complementar a otras para cumplir una doble función, este sistema de control de aforo puede ser parte del sistema de video vigilancia del lugar, o sea, la cámara que está realizando el conteo es la que también realiza el registro de seguridad, recordemos que estas cámaras de CCTV que son tecnología IP tienen la posibilidad de entregar más de un flujo de video a la vez, así que virtualmente pueden conectarse a diferentes equipos físicos, y el semáforo puede ser parte del sistema de alarma”.

Por otro lado, “dejar que un sistema se dedique al monitoreo y control de aforo en espacios cerrados, evita poner en riesgo a personal humano ante el virus y sus lamentables consecuencias. Es un acto de responsabilidad, de control y de apoyo importante para liberar de estas labores a trabajadores escasos en el comercio, sobre todo en las pymes”, detalló el especialista de ZKTeco.