La ex presidenta interina del país fue detenida tras ser acusada por sedición y terrorismo. Al respecto, desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidieron que «no se empleen tipos penales ambiguos o desproporcionados».

La entidad indicó que se debe salvaguardar “el debido proceso, lo que implica que toda persona cuente con una defensa adecuada y sea sometida a un juicio justo, independiente e imparcial”.

Asimismo, instaron a que se “garantice la publicidad del proceso y que no se empleen tipos penales ambiguos o desproporcionados”.

Áñez fue detenida en la madrugada de este sábado en la región amazónica de Beni y fue trasladada en un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Bolivia hasta la ciudad de La Paz.

La ex presidenta y los ex ministros son acusados de sedición y terrorismo durante la crisis de 2019 tras las elecciones fallidas que derivaron en la renuncia de Evo Morales a la presidencia.

Las órdenes de aprehensión también pesan en contra de los ex ministros Arturo Murillo (Interior) y Luis Fernando López (Defensa).

Murillo, quien se encuentra en paradero desconocido, solidarizó con Añéz a través de un mensaje en Twitter y calificó de un “atropello” su detención.

“Mi solidaridad con la mujer, madre y amiga ex presidenta Jeanine Áñez que entregó todo por Bolivia, incluso su libertad. Sufre el atropello de un gobierno tiránico. Fuerza amiga, estamos del lado correcto de la historia, y será ella quien nos juzgue”, escribió.

En tanto, Áñez manifestó a los medios locales que se trata de un “amedrentamiento político” y que detrás de todo este proceso está el Movimiento al Socialismo (MAS) del presidente Luis Arce y del ex presidente Evo Morales.