¿Qué tan preparados estamos para una segunda ola?

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Escribe Marcela Ragni V., Directora de Carreras del Área Salud CFT Santo Tomás Rancagua.

El eclipse y las próximas festividades nos han hecho olvidar que, en nuestro país, aún continuamos en etapa de endemia, es decir, que la circulación viral continúa activa y el virus sigue presente en la comunidad. Ya es de conocimiento de todos, que las segundas olas en otros países han sido de bastantes más contagios y también de mayor gravedad que la primera, sobre todo en países de como Alemania o Corea. Asimismo, vemos como Estados Unidos logra un récord diario de 3.157 fallecidos por día, al 9 de diciembre

Revisando datos de la Sociedad de Medicina Intensiva (SOCHIMI), como país tenemos casi un triple de camas críticas a la misma fecha del año pasado. La ocupación de camas críticas a nivel nacional es de un 86%, llegando a 95% en la Araucanía y 90% en la Región Metropolitana, hasta el momento las más altas. Hay que considerar que esta ocupación no es sólo paciente COVID, son pacientes hospitalizados por diversas patologías.

El 12 de diciembre se realizaron 48.054 exámenes de PCR, un gran esfuerzo para detectar casos nuevos. Se registraron 2.139 casos nuevos confirmados a nivel nacional, el 30% de ellos se detectan a través de la estrategia de búsqueda activa, que son los operativos que se están realizando en diferentes lugares de la comunidad y son los que deben seguir sin parar.

En este momento, previo a una segunda ola que sabemos que va a llegar, educar continúa siendo una necesidad primordial. Insistir con la prevención y el porqué de esto es la única opción hoy para lograr una segunda ola de bajos contagios. La comunidad debe volver a tomar conciencia, como ciudadanos responsables, y nuevamente usar medidas de prevención: lavado frecuente de manos, uso correcto y permanente de mascarilla, sanitización de superficies, higiene respiratoria y control del distanciamiento físico.

El Plan Segunda Ola Pandemia COVID-19 – publicado por el MINSAL el 29 de noviembre – muestra una propuesta de fechas posibles de esta alza de casos, junto a diferentes maneras de apostar a tener camas y todos los dispositivos necesarios del sistema público y privado a disposición de la comunidad. Pero, sin el compromiso ciudadano, es impredecible saber qué sucederá.

La preocupación no debe estar en la cantidad de ventiladores, si no enfocarse en el soporte del sistema de salud, que no podemos dejar de lado con regiones y comunas retrocediendo a cuarentenas y fase 2. El sistema de salud tiene su base en la Atención Primaria de Salud (APS), que representa el primer nivel de contacto de las personas, la familia y la comunidad con el sistema público de salud, entregando una atención ambulatoria en los CESFAM, CECOSF y postas de salud rurales. Tiene su enfoque en entregar una cobertura universal mediante actividades de promoción y prevención de la salud.

No podemos perder muchos días en buscar estrategias para generar conciencia de lo que se vive. Dentro de esto se deben aumentar los canales online, para realizar consulta precoz ante síntomas, además de continuar sin parar el testeo y trazabilidad en la comunidad con el aislamiento que corresponde.

¿Qué mejoras deben existir en este nivel? Gestión territorial; mayor salud territorial, que incluye mayor cantidad de visitas domiciliarias para disminuir los flujos y movimientos; entrega de medicamentos, alimentos y vacunación a domicilio. Debe existir una mejora en la atención remota; Chile implementó hace años un modelo de hospital digital que debe ampliar su mirada a la atención primaria e incorporar otras prestaciones como la enfermería digital. La tecnología existe y está disponible.

Nuestro personal de salud realizó un trabajo maravilloso de gran esfuerzo en esta primera etapa de la pandemia, pero es importante reconocer que hoy no están en las mismas condiciones. Tenemos un personal de salud saturado, con consecuencias de desgaste físico y psicológico, y no mucho personal de refuerzo; situaciones que nos podrían jugar en contra en una segunda etapa de la pandemia.

Hoy no sólo somos responsables por nosotros, sino también por otros. Seamos los mejores trazadores y en caso de síntomas y positividad, inmediatamente debo informar a todos quienes estuvieron conmigo.

Esta Pandemia no es solo una crisis sanitaria, es una crisis humana, que se sana con solidaridad.