La cultura sísmica

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Escribe Uwe Rohwedder, Arquitecto y académico UCEN.

Si, tenemos la certeza de que la tierra se volverá a manifestar y debemos evitar arrancar sin una ruta trazada que evite atropellar a otros. El autocontrol suena como una buena defensa, pero solo se logra con conciencia y con conocimiento del lugar que se habita o la mirada alerta antes de entrar a lugares diferentes o desconocidos. O sea, desarrollar un sentido de anticipación de intentar saber que hacer, como lograr no ponerse uno mismo en peligro.

Ante fenómenos naturales no siempre es posible el control, lo fuera de control y esa sensación de indefensión debe entrenarse y sólo el hecho de haber elegido antes que hacer, tener un plan para la familia sobre todo si hay niños pequeños es primordial.

Ojalá nunca se active, pero tenerlo, puede ayudar exponencialmente a salvar situaciones complicadas, estudiar bien los espacios más seguros dentro y fuera, sobre todo afuera, la calle suele ser mucho más peligrosa que quedarse en un interior. Aquéllos que viven en altura saben que no es bueno intentar salir sino asegurar bien algunos muebles, fijarlos, no acercarse a las ventanas y mantenerse horizontales en el suelo si la magnitud aumenta.

Si adquiere un departamento o una casa que le expliquen cuales son los lugares o rincones más seguros según el diseño estructural y sísmico que debe tener, como saber que deformaciones o grietas se podrían dar sin que ello signifique daño estructural o colapso para no sentir pánico sobre situaciones normales. Evitar los sistemas que se activan con electricidad como ascensores.

En Chile se han hechos grandes avances, sólo falta enseñarlos y darlos a conocer a nivel escolar y familiar, porque deberemos convivir con este tema y mejorar nuestra cultura sísmica. La tranquilidad sólo es posible cuando la puedo transmitir a otros.