El rol de los asistentes sociales en una realidad multifactorial

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Escribe Esperanza Faúndez Escandor, Directora de Carreras del Área Ciencias Sociales IP Santo Tomás Rancagua.

Cada 11 de noviembre se conmemora el día del Asistente Social, día que nos recuerda la importancia de nuestra organización, de abrir espacios de diálogo, de reflexión, que nos permitan revisar nuestros procesos, nuestro rol en la sociedad, con las personas y con la política pública.

Hoy la realidad es multifactorial, existiendo situaciones sociales emergentes. Esto, producto de una mayor visibilidad y sensibilidad de parte de todas las personas que conformamos la sociedad. Temas asociados a la migración, personas mayores, género, justicia, salud mental o  legitimidad en la representatividad, son necesarios de abordar seriamente, dignamente.   

Se hace imperante trabajar en la dignidad, en la igualdad de oportunidades, que el nacer en una determinada familia no marque negativamente nuestro futuro a priori, que el camino tenga las mismas condiciones, para quien desee recorrerlo.

Las políticas públicas asociadas a las personas mayores, como fuentes de sabiduría, vivir una vejez con las condiciones mínimas aseguradas, es sin duda otra materia de preocupación y ocupación de los diferentes organismos.

El trabajo en torno a las temáticas de género seguirá siendo necesarios de abordar, de observar y de sensibilizar, no solo a la comunidad, a la sociedad civil, sino que también en la construcción o modificación de la política pública, en las leyes de protección contra la violencia, en la igualdad de oportunidades en los ámbitos laborales, etc. Se ha avanzado en esta temática, pero aún falta un largo camino que recorrer.

Es necesario que los profesionales del área social sean canalizadores y mediadores entre las personas y las instituciones, que seamos educadores sociales en el ámbito comunitario, que acompañemos en procesos de desarrollo local y, por sobre todo, que visibilicemos la injusticia, y que ésta nos movilice, en pro de su abordaje, aunque sabemos que los recursos son siempre escasos o limitados en nuestra área.

Hoy más que nunca se hace necesario humanizar la intervención, ya que producto de la emergencia sanitaria, ésta ha mutado a espacios virtuales o de acompañamientos innovadores, para seguir cerca, juntos. Hoy es un gran día, un día en que estamos llamados y llamadas a detenernos, para no olvidar y reflexionar sobre nuestros roles históricos, sobre nuestra participación en la toma de decisiones. Sin duda, un bonito día, para pensar en la fidelidad de nuestro quehacer.