¿Maldita Primavera?

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Escribe Jadille Mussa, Académica de Arquitectura del Paisaje, UCEN.

Entrado septiembre ya vemos que muchos árboles y arbustos comienzan a tener flores, que alegran la espera del equinoccio de primavera, ya todo comienza a cambiar, hay más luz y las aves cantoras se escuchan cortejar entre las ramas de los árboles. Pero también es temporada de alergias.

Hoy el llamado es a las autoridades municipales a utilizar pastos únicamente en lugares que sean para sentarse y jugar, que sigan reduciendo las plantaciones de plátanos orientales y álamos. Y es que a pesar de lo incómodo que pueden ser las alergias, debemos seguir utilizando árboles y arbustos con flores, ojalá de especies nativas para que su floración les pueda dar alimento a picaflores, abejas y mariposas, ya que necesitan de éstas para sobrevivir.

Si bien en el contexto actual, las mascarillas y barbijos han adquirido gran relevancia en su uso masificado como elementos protectores frente al Covid-19, es prudente agregar que también sirven para proteger del polen de las flores, por ello enfatizar su uso en esta venidera primavera es esencial, para así disfrutar de su belleza y aporte ambiental sin preocuparnos de odiosos estornudos y alergias comunes de esta colorida estación.