El servicio fortaleció sus medidas preventivas para aumentar las prestaciones de pacientes en medio de la pandemia del COVID-19.
Tras cerca de un mes de atenciones vía telefónica o mediante videollamadas, el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Regional Libertador Bernardo O’Higgins (HRLBO) decidió iniciar un proceso de reapertura gradual de la unidad con el objetivo de realizar prestaciones a pacientes que presenten secuelas producto del COVID-19 u otras patologías asociadas a fracturas y lesiones.
“Hubo un periodo que la pandemia estuvo muy fuerte en Rancagua y otras comunas. En ese tiempo se dispuso realizar atenciones vía telefónica o remotas, además de preparar un plan que nos permitiera reabrir el servicio para asegurar prestaciones con el estándar sanitario necesario en la pandemia”, sostuvo Rodrigo Letelier, coordinador de la atención ambulatoria en el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del HRLBO.
El kinesiólogo además indicó que “en las últimas dos semanas se ha notado mayor presencia de usuarios, hay mayor flujo de pacientes y en ese sentido se han tomado las medidas necesarias en el tema del distanciamiento, uso de Elementos de Protección personal (EPP), limpieza y desinfección de las salas”.
Respecto a la atención de pacientes que presentan secuelas producto del coronavirus, el profesional aseguró que “están siendo evaluados por fisiatras, terapeutas ocupacionales, por kinesiólogos y de forma remota por fonoaudiología”. Adicionalmente, el centro de salud dispuso de espacios especiales para desarrollar las atenciones sin arriesgar a otros pacientes que asistan al servicio por patologías distintas.
