Sin lucir también sirve

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Escribe Manuel Polgatiz, periodista y comentarista deportivo.

En la fecha pasada O’Higgins hizo el trabajo «sucio» para rescatar un punto ante Universidad Católica. No pocos criticaron el planteamiento mezquino pero eficiente que culminó en un empate sobrio en las huestes capitalinas.

Cuando se toman resguardos defensivos surgen los «bielsistas trasnochados» para fundamentar su enojo y así tildar de «ratón» a un técnico o equipo en particular.

El domingo, soportando un frío de invierno, el partido no fue el más vistoso pero sí el más efectivo porque los «Celestes» no protagonizaron los 90 minutos pero sacaron adelante un encuentro con planteles de  capacidades similares, que luchan por meterse en copas internacionales.

El quiebre lo generaron las individualidades, que se suma a un sistema ya trabajado y ultra aprendido, donde aplican a su favor el libreto mecanizado para derrotar al oponente. Lo positivo es el reencuentro con la victoria y el ascenso en la bipolar tabla de posiciones del Torneo Nacional.

La tarea pendiente? Agregar tres puntos a favor en calidad de forastero, objetivo inmediato y necesario el sábado en el norte grande. A no olvidar el bofetazo de Antofagasta en Rancagua, que en 45 minutos pulverizó la historia y transformó en vergüenza una derrota por 3-6.

Ese marcador debe ser un aliciente anímico que empuje a los dirigidos de Marco Antonio porque los hinchas aún esperan respuestas sensatas de esa nefasta tarde que todos deseamos olvidar. El alma todavía posee heridas sin cerrar.