Jaime Ormazábal Allende, reconocido artesano talabartero de la comuna de Lolol y usuario de INDAP, recibió una Mención Honrosa en el Sello de Excelencia a la Artesanía 2026, destacando entre los creadores del país gracias a su obra “Alforjas”, un trabajo que refleja décadas de experiencia y dedicación a la preservación de los oficios tradicionales del mundo rural.
El reconocimiento forma parte de una distinción que desde 2008 entrega el Comité Nacional de Artesanía, integrado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y la Escuela de Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el objetivo de relevar la excelencia, identidad y calidad del trabajo artesanal chileno. En esta edición, el máximo galardón fue otorgado a la artesana de Ñuble, Mónica Venegas.
A sus 81 años, Jaime Ormazábal es considerado uno de los principales exponentes de la talabartería en la región de O’Higgins. Heredó el oficio de su padre, Ricardo Ormazábal, y también de su abuelo, ambos ligados al trabajo en cuero y a las tradiciones del campo chileno. Desde niño aprendió a trabajar junto a su padre y, con el paso de los años, desarrolló una trayectoria independiente marcada por la perseverancia y el amor por la artesanía.
El artesano recordó que el paso del tiempo y los cambios en el mundo agrícola modificaron la demanda por implementos tradicionales para el trabajo a caballo. Frente a esta realidad, adaptó su producción hacia artículos de uso cotidiano, manteniendo siempre la esencia de la talabartería. Actualmente confecciona cinturones, carteras, maletines, billeteras, chequeras y diversos artículos de cuero, todos elaborados de manera artesanal.
Además de desarrollar su propio trabajo, Ormazábal ha dedicado parte de su tiempo a transmitir sus conocimientos a nuevas generaciones. Entre otras actividades, impartió cursos de curtiduría y elaboración de artículos en cuero en distintas zonas del país, contribuyendo a mantener vigente este patrimonio cultural.
El artesano también valoró las redes de apoyo que ha encontrado a lo largo de su trayectoria, destacando la ayuda de INDAP y también el respaldo de las autoridades locales para impulsar proyectos, organizar a los artesanos de la comuna y fortalecer espacios de comercialización y difusión de sus obras. Gracias a ese trabajo conjunto, desde comienzos de la década del 2000 los artesanos de Lolol cuentan con una tienda para exhibir y vender sus productos.
Respecto de la distinción recibida, Jaime Ormazábal manifestó su satisfacción por el reconocimiento, aunque reafirmó su convicción respecto del valor de la artesanía tradicional. Según explicó, su trabajo busca preservar las técnicas y conocimientos ancestrales más que incorporar elementos de innovación, manteniendo viva una expresión cultural transmitida de generación en generación.
Más allá de los premios, el artesano asegura que su principal motivación es dejar un legado. “Trabajo para dejar recuerdos y dejar orgullo a mi familia, especialmente a mis nietos, a mis hijos y también al pueblo que me ha cobijado por tantos años”, expresó, reflejando el profundo vínculo que mantiene con su comunidad y con un oficio que ha marcado gran parte de su vida.
El director regional (S) de INDAP, Humphrey Crawford, señaló que este reconocimiento nacional pone en valor el aporte de Jaime Ormazábal Allende a la conservación de las tradiciones campesinas y al patrimonio cultural de la región de O’Higgins, destacando una trayectoria construida con esfuerzo, dedicación y un permanente compromiso con la artesanía tradicional

