La iniciativa piloto busca evaluar el desempeño de una mezcla que incorpora áridos reciclados provenientes de escombros de la operación y caucho reutilizado de neumáticos fuera de uso.
En el camino de acceso a la ex planta Melón, en Colón Bajo, comenzó una prueba piloto que incorpora materiales reciclados provenientes de la operación minera en la construcción de infraestructura vial. La iniciativa, impulsada por la Unidad de Economía Circular de División El Teniente junto a distintas áreas de la División y empresas colaboradoras, busca evaluar el comportamiento de una mezcla que utiliza áridos obtenidos desde escombros mineros y caucho reciclado de neumáticos fuera de uso en condiciones reales de operación.
De escombros a recursos viales
La intervención considera un tramo de aproximadamente 250 metros lineales, donde el 20% de los áridos utilizados en la base y subbase del camino provienen de escombros previamente valorizados en el Centro de Manejo de Residuos Industriales (CMRIS). Además, la carpeta asfáltica incorpora caucho triturado proveniente de neumáticos fuera de uso generados en la División, con el objetivo de aumentar su flexibilidad y durabilidad.
Eric San Martín, jefe de la Unidad de Economía Circular de División El Teniente, destacó que la actividad representa un paso relevante para transformar residuos en nuevos recursos. «Estamos viviendo un hito muy importante, que es la aplicación práctica en terreno de un árido reciclado que estamos obteniendo de nuestro CMRIS. Ahora vamos a poder darle uso a un residuo que genera la propia minería y no afectar los lechos de los ríos para obtener material destinado a pavimentaciones», explicó.
La prueba es resultado de un trabajo colaborativo entre la Unidad de Economía Circular, la Unidad de Carreteras, laboratorios especializados y las empresas Ambipar y Bitumix, que durante meses desarrollaron análisis y ensayos para validar técnicamente la propuesta antes de su aplicación en terreno.
Flexibilidad y durabilidad para la alta cordillera
Mario Sepúlveda, jefe de Operaciones de la Unidad de Carretera, explicó que el proyecto permitirá contrastar los resultados obtenidos en laboratorio con el comportamiento real del camino durante el invierno y frente al tránsito de equipos. «Lo que queremos es disminuir la huella de carbono y encontrar nuevas alternativas para reutilizar los residuos que tenemos en la División. Después de este invierno tendremos resultados que nos permitirán evaluar la eficiencia de lo que hemos desarrollado tanto desde el punto de vista teórico como práctico», indicó.
Desde Ambipar, empresa que participa en la valorización y gestión de los materiales reciclados utilizados en el piloto, destacaron el impacto que puede generar esta experiencia para la minería. Ricardo González, supervisor de Proyecto, señaló que «Si estos escombros no se valorizaran, terminarían en rellenos sanitarios o lugares de acopio, por lo que darles una segunda vida genera beneficios ambientales concretos».
La carpeta asfáltica utilizada en el piloto fue desarrollada por Bitumix e incorpora caucho proveniente de neumáticos fuera de uso. Según explicó Fernando Uriarte, gerente Zona Centro Sur de la compañía, la mezcla busca mejorar el desempeño del pavimento frente a las exigentes condiciones de la alta cordillera. “Lo que buscamos al agregar caucho es obtener una mezcla más flexible, con mejor comportamiento frente a las fisuras y al tránsito pesado. En este proyecto estamos utilizando alrededor de 3,5 toneladas de neumáticos reciclados, incorporados a la mezcla asfáltica», detalló.
Los resultados que se obtengan tras el invierno permitirán evaluar la factibilidad de replicar esta solución en otros caminos de División El Teniente e incluso servir como referencia para iniciativas similares en otras divisiones de Codelco.







