Una de las obras más exigentes del repertorio coral sinfónico llegó al Teatro Regional Lucho Gatica en una versión realizada íntegramente por músicos regionales, en una colaboración que une a la Asociación de Músicos Profesionales de O’Higgins con el Coro Polifónico de Rancagua.

El pasado 22 de abril, el Teatro Regional Lucho Gatica fue el escenario ideal para el Réquiem en Re menor, K.626 de Wolfgang Amadeus Mozart, en un concierto coral sinfónico realizado por la Asociación de Músicos Profesionales de O’Higgins (AMPOH), con la colaboración del Coro Polifónico de Rancagua, actividad que pudo ser realizada gracias al Gobierno Regional de O’Higgins, la Corporación de la Cultura y las Artes y el municipio de Rancagua.

“Estamos muy orgullosos del nivel y compromiso de nuestros músicos regionales, quienes hoy han demostrado que en O’Higgins existe talento de excelencia capaz de abordar obras de gran envergadura como este Réquiem. Como municipio, seguiremos respaldando este tipo de iniciativas que ponen en valor la cultura local y fortalecen el acceso de la comunidad a espectáculos de alto nivel en nuestro Teatro Regional», indicó por su parte el Presidente de la Corporación de la Cultura y las Artes y alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati.

En la oportunidad asistieron autoridades encabezadas por el alcalde de Rancagua Raimundo Agliati, los consejeros regionales Juan Carlos Mackay y Lucía Muñoz, el director ejecutivo de la Corporación de la Cultura y las Artes, Alejandro Cantillana, el prorrector de la UOH Álvaro Cabrera y la presidenta del Coro Polifónico de Rancagua, Paulina Arcos.

El hito marcó un precedente en la región, al tratarse de la primera vez que una obra de esta envergadura -readaptada por el pianista Hugo Llanos en una versión más íntima en base a un manuscrito hallado en la catedral de Évora, Portugal- fue interpretada íntegramente por músicos locales, provenientes de comunas tan diversas como Rancagua, San Fernando, Machalí, San Vicente y Rengo, consolidando un trabajo artístico desarrollado desde el propio territorio.

Para el presidente de la AMPOH Diego Llanos, este evento marco un hito cultural y relevó el talento de músicos locales. “Cuando pensamos en este concierto era fundamental contar con el Coro Polifónico de Rancagua, una agrupación de gran nivel. Esta colaboración fue especialmente significativa, pues refleja el alto profesionalismo existente en la región y demuestra que hay artistas locales de los que el público puede sentirse orgulloso. El concierto fue hermoso de principio a fin. La gente lo recibió de la mejor forma, y se pudo comprobar que esto fue histórico para O’Higgins”.

Por su parte el director del coro, Sebastián Inostroza, se refirió al proceso artístico detrás del montaje, señalando que “abordar este Réquiem junto al coro fue un desafío importante, tanto en lo musical como en lo humano. Esta invitación de la Asociación de Músicos Profesionales de O’Higgins permitió fortalecer el trabajo colaborativo con músicos de la región y esperamos que este sea el inicio de muchos proyectos más”.

La presentación coincide además en los 10 años de trayectoria del coro, fundado por el maestro Eduardo Díaz, y marcó su segunda interpretación del Réquiem de Mozart en este escenario.

Al finalizar la presentación el alcalde hizo entrega de un reconocimiento a Hugo Llanos, presente de AMPOH, destacando el trabajo y talento de esta naciente agrupación.

OPINIÓN LAS/LOS SOLISTAS

Diego del Piano Ladín, bajo-barítono

“La sensación dentro y fuera del escenario fue muy grata, porque el grupo humano que hay detrás del grupo es muy cálido. Hubo profesionalismo e intención de que todo saliera de la mejor manera, lo que se vio reflejado en el concierto final”.

Valeria Vega Matus, mezzosoprano

“Me sentí muy bien acogida por el grupo y fue un placer poder interpretar esta obra nuevamente en tan poco tiempo, pues hace poco la había interpretado en Concepción. El formato de cámara también representó un desafío, pero resultó ser una experiencia nueva y muy grata”.

Paulina Delgado Barriga, soprano

“Para mí es un sueño haber cantado el Réquiem, una obra muy emocionante que eleva el espíritu. Me sentí muy feliz, conforme con el trabajo del coro y orgullosa de ser parte del Coro Polifónico de Rancagua”.

Gonzalo Quinchahual, tenor

“Ser parte de este Réquiem junto a destacados músicos de la región fue una experiencia muy significativa. Se destaca especialmente el nivel de compromiso y profesionalismo del coro, ya que, si bien es una agrupación de carácter amateur, logró abordar una obra de esta complejidad con un resultado de alto nivel”.