DEEP combina vitaminas del complejo B, minerales como el magnesio y otros compuestos que favorecen la respuesta cerebral. El mercado de las bebidas energéticas factura en Chile cerca de US$500 millones al año.
Las bebidas energéticas se caracterizan por ofrecer mayor rendimiento, gracias a una combinación de cafeína y otros ingredientes que estimulan el estado de alerta. Sin embargo, su efecto suele apuntar a la potencia física. “No entregan claridad mental ni concentración sostenida”, afirma Ignacio Norambuena, fundador de DEEP.
Esa fue la principal conclusión a la que llegó junto a sus socios, Isaías González y Pascal Mentler, al analizar este segmento de consumo, que en Chile factura cerca de US$500 millones al año. “Los que toman energéticas saben que estas bebidas ofrecen un peak de energía y cuando se les pasa el efecto, tienen que tomar otra para mantener el estado”, explica el ejecutivo.
A partir de ese diagnóstico, identificaron una oportunidad de mercado, al hacer una fórmula que ofreciera potencia física y foco prolongado. Así dieron origen a DEEP.
Para ello, junto a un equipo de expertos en tecnología y ciencia de alimentos, combinaron ingredientes que estimulan la atención y la energía, mezclando cafeína, L-tirosina, extracto de té verde, colina, inositol, magnesio y vitaminas del grupo B, asociados al rendimiento cognitivo, la atención y el metabolismo energético, “orientados a favorecer un estado de concentración prolongado por horas”, detalla Norambuena.
Sobre estos componentes, el doctor en Biotecnología de la Universidad de Bremen, Vicente Durán, opina que “se enfocan en generar un estado de alerta acompañado de concentración. La presencia de vitaminas, minerales como el magnesio y otras moléculas que actúan como cofactores metabólicos ayuda a coordinar la respuesta cerebral, lo que podría ser útil para la ejecución de tareas cognitivas como estudiar o resolver problemas laborales”, asegura.
El producto también ha sido probado por usuarios. La estudiante de derecho, Constanza Trigo prepara su examen de grado y reconoce que suele consumir café y bebidas energéticas, incluso combinando ambos. “Necesito estudiar muchas horas y estas bebidas me ayudan, pero a veces, cuando tomo más de una, me da taquicardia. Me sobreestimulo y, en vez de mejorar mi concentración, hacen que me sienta rara, lo que termina por desconcentrarme”. Ahora toma DEEP porque, “no me da taquicardia y sobre todo, porque me ayuda a rendir sin interrupciones”.







