A nivel regional, Margarit es una perfecta desconocida, con la excepción de los círculos partidistas al interior de la UDI. (Imagen Facebook).
Pese al respaldo del futuro oficialismo, el nombramiento del gabinete que eligió José Antonio Kast dejó esquirlas en el sector debido a la poca presencia de militantes.
En esa línea, las presiones van al alza. Todo porque en los ministerios se dieron 7 plazas de 24 a los partidos y es por ello que las colectividades saben que en las próximas nóminas deben potenciar sus cuadros.
Cabe mencionar que el anuncio de los delegados presidenciales se realizaría este viernes, pero el cronograma del presidente electo sufrió un nuevo ajuste. Y es que su equipo postergó la instancia para la próxima semana, cuando regrese a Chile tras su gira por Centroamérica.
En ese sentido, el diputado Diego Schalper (RN) sostuvo que tienen muy claro que el desafío de Chile es grande, pero dijo que hay que buscar una sinergia entre los independientes y los militantes.
Apuntó a lograr un complemento que vaya en línea de la altura de miras que evidenció en su gabinete ministerial.
Los nombres que suenan para las delegaciones presidenciales
En medio de este contexto, durante los últimos días, hay nombres que han tomado fuerza para quedarse con los cupos de las delegaciones presidenciales.
Hay varias figuras políticas, más que en el gabinete ministerial: Sofía Cid en Atacama; Víctor Pino en Coquimbo, Manuel Millones en Valparaíso, Germán Codina en la Región Metropolitana, Pía Margarit en O’Higgins.
Críticas por ser santiaguina y desconocida
Pía Margarit Bahamonde es Arquitecto y madre de 5 hijos. Fue candidata a diputada por el Distrito 15 alcanzando una muy mediocre votación. Actualmente es Vicepresidente de la UDI y Directora Ejecutiva de la Fundación Aire Nuevo, con “especial énfasis e interés en políticas territoriales, gobernanza local y sustentabilidad. Experiencia en manejo de crisis y liderazgo en procesos de cambio”, según reza en su cuenta de Linkedln.
A nivel regional, Margarit es una perfecta desconocida, con la excepción de los círculos partidistas al interior de la UDI, y no por haberse presentado a una elección parlamentaria donde la apuesta era que la actual diputada Natalia Romero pudiera arrastrarla, pese a la buena votación que obtuvo – pero que no alcanzó – el argumento no da como para que asuma la representación del gobierno central en la región.







