Esta iniciativa contempla una inversión de más de $366 billones y más de 22 mil proyectos.

El jueves pasado, el Gobierno presentó el Plan Nacional de Infraestructura Pública 2025-2055, el cual contempla una inversión de más de $366 billones y más de 22 mil proyectos.

La iniciativa “prioriza proyectos en materia de conectividad e integración territorial, seguridad hídrica, habitabilidad de centros poblados y seguridad energética, con un horizonte de 30 años” y “representa un esfuerzo mayor por dotar a Chile de las obras necesarias para asegurar bienestar y oportunidades de desarrollo a las próximas generaciones”, señalaron desde el Gobierno.

Iniciativas del Plan Nacional de Infraestructura Pública

Estos son algunos de los proyectos incluidos en el Plan:

Fortalecimiento de corredores bioceánicos y sus pasos fronterizos
Reforzamiento de la red aeroportuaria
Mejoramiento del sistema de puertos
Ampliación de la red de ferrocarriles
Avances en la cobertura y calidad de la infraestructura vial
Transformación digital del Estado como política de cohesión territorial

Más acceso y calidad de la infraestructura de salud, educación y seguridad
Agua y saneamiento para todas las personas
Avances en combustibles verdes, como el H2V y la electromovilidad

En detalle, se trata de una “ruta estratégica para el desarrollo del país, dado que la infraestructura pública es determinante para mejorar la calidad de vida de las personas, generar desarrollo económico y social, avanzar en la sostenibilidad de las obras públicas y su resiliencia frente al cambio climático”.

En el jefe de conectividad e integración territorial hay más de 2.200 proyectos considerados que promueven la articulación física, logística y digital del país, facilitando la conexión eficiente entre personas, territorios y mercados.

Algunas de sus metas son alcanzar el 100% de la red estratégica pavimentada, doblar la capacidad portuaria, concretar el mejoramiento vial de 37 pasos fronterizos y establecer el 100% de la conectividad digital.

En cuanto a seguridad hídrica, se contemplan más de 5.700 proyectos.

Con ellos se busca “garantizar la disponibilidad y saneamiento del agua para todas las personas, fortalecer la capacidad de resiliencia ante sequías, crecidas y contaminación, y buscar el equilibrio de la oferta y la demanda del agua en cada cuenca, en base a un desarrollo productivo sostenible que resguarda y conserva los ecosistemas”.

Algunas de sus metas son:

100% de saneamiento y cobertura de agua potable urbana y rural
100% de sistemas de saneamiento urbano y rural
800.000 personas con acceso al agua potable por desaladoras
270 km obras de protección hídrica en 10 años

El ámbito de habitabilidad de centros poblados tiene como objetivo “mejorar las condiciones de habitabilidad de los asentamientos, garantizando el acceso a servicios de calidad, avanzando y fortaleciendo la resiliencia y poniendo en valor los atributos culturales, naturales y las vocaciones económicas de los territorios, de manera equilibrada y sostenible”.

Considera más de 13.100 proyectos, con intervenciones en la infraestructura en salud, educación y seguridad; recuperación de bordes costeros y fluviales; modernización de caletas pesqueras y redes de conectividad y accesibilidad urbana.

Sus metas son:

Creación de 200 establecimientos de educación pública
100% de conservación de la edificación de salud
90 kilómetros de extensión del Metro de Santiago
80% de reposiciones, ampliaciones y/o conservación de unidades policiales

Mientras que seguridad energética tiene como fin “contribuir al cumplimiento de los objetivos de la Política Energética Nacional al 2050 del Ministerio de Energía, mediante el desarrollo de infraestructura que fortalezca la resiliencia, sostenibilidad y autonomía del sistema energético del país”.

Se promoverán las inversiones en generación eléctrica a partir de fuentes renovables, sistemas de transmisión y almacenamiento, así como el despliegue de infraestructura para la producción y uso de Hidrógeno Verde. Considera más de 1.400 proyectos.

Algunas de las metas incluidas son:

Disponer de infraestructura habilitante para la electromovilidad
100% de hogares con energías renovables no convencionales
70% de uso de combustibles cero emisiones