Jóvenes y adultos que buscan desarrollar sus intereses, iniciar una nueva etapa profesional o dar continuidad a su formación ya comenzaron a matricularse en el Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica.
Con entusiasmo, expectativas y distintos proyectos de futuro, los primeros estudiantes de Admisión 2027 ya comenzaron a matricularse en el Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás, sede Rancagua. Desde jóvenes que ingresan por primera vez a la educación superior hasta personas que buscan una nueva vocación, sus historias reflejan la diversidad de motivaciones que impulsan a dar este importante paso.
Una de ellas es Antonia Morales, oriunda de Coltauco, quien eligió Ingeniería en Informática: “Me llama la atención todo lo de los computadores, cómo son por dentro, desarmarlos y armarlos; incluso he arreglado una impresora”, comentó. Tras investigar distintas alternativas, se decidió por Santo Tomás porque encontró que la carrera era más completa y espera adquirir conocimientos que le permitan desarrollarse en el área del análisis de datos.
Para Stephany Villalobos Castro, quien ingresará a Técnico en Educación Parvularia y Básica en jornada diurna, esta matrícula representa la oportunidad de explorar una vocación que descubrió con el tiempo. A sus 32 años – después de estudiar diseño, corte y confección de vestuario – decidió orientar su futuro hacia la enseñanza. “Me gusta mucho el tema de la educación, sobre todo en niños pequeños que están recién aprendiendo a vivir. Había averiguado harto en carreras de Educación, pero siento que párvulos es la carrera en que me puedo sentir más cómoda”, explicó. Sobre su ingreso a Santo Tomás, agregó: “Estoy emocionada por entrar y aprender, que es lo más importante”.
También hay historias de jóvenes que encontraron su camino a partir de su entorno y sus experiencias cotidianas. Benjamín Núñez, de 20 años, comenzará Construcción Civil después de interesarse por las obras que observa en Rengo, su ciudad de origen. Aunque inicialmente pensaba estudiar Pedagogía, las conversaciones con trabajadores de la construcción despertaron su curiosidad por los planos y la administración de proyectos. Eligió Santo Tomás Rancagua por la posibilidad de estudiar en la región y por las buenas referencias de sus primos, quienes también pertenecen a la institución. “Yo quiero poner todo mi empeño porque me tomé dos años sabáticos, pero yo siempre he querido estudiar, así que ojalá me vaya bien”, señaló.
Por su parte, Andrea Castro, quien llegó a Chile desde Ecuador hace dos años, también inicia una nueva etapa con su matrícula en Técnico en Administración, jornada vespertina. Actualmente estudia Administración de Empresas en un liceo técnico y reconoce que su interés por la contabilidad y los trabajos de oficina fue clave para elegir su futuro académico. “Santo Tomás fue la primera institución que vi y me gustó”, afirmó.
Con el inicio de las matrículas para 2027, Santo Tomás invita a quienes estén evaluando ingresar a la educación superior a conocer sus carreras, informarse sobre los requisitos y las alternativas de financiamiento, y dar el primer paso hacia su futuro académico y laboral.
El IP Santo Tomás cuenta con siete años de acreditación institucional en Nivel de Excelencia, mientras que el CFT Santo Tomás cuenta con seis años en el mismo nivel, respaldando el compromiso de ambas instituciones con la calidad de la formación.






