El presidente chileno afirmó que ambos países mantienen posiciones distintas, mientras Rodrigo Paz ratificó que la reivindicación marítima continúa siendo un objetivo permanente del Estado boliviano. (LaRazon.bo).

El presidente de Chile, José Antonio Kast, reconoció que su país y Bolivia mantienen diferencias históricas, pero sostuvo que estas no deben impedir el avance de acuerdos destinados a fortalecer la cooperación bilateral.

“No voy a fingir que no existen diferencias, porque hay diferencias, pero esas diferencias existen, son históricas. Bolivia tiene sus posiciones, Chile tiene las suyas”, afirmó Kast durante su declaración conjunta con el presidente Rodrigo Paz en La Paz.

El mandatario chileno consideró que las discrepancias no pueden convertirse en un obstáculo permanente para el desarrollo de ambos países.

“Las diferencias no pueden ser excusa para estar paralizados. Nuestros pueblos demandan avanzar, salir adelante, surgir”, señaló.

En ese marco, explicó que ambos gobiernos encomendaron al mecanismo de consultas políticas trabajar los asuntos pendientes mediante el diálogo y la confianza mutua, con el objetivo de avanzar hacia la normalización plena de sus relaciones y su restablecimiento al más alto nivel diplomático.

Kast afirmó que su Gobierno busca construir una relación duradera, basada en acuerdos concretos y no únicamente en declaraciones políticas.

Por su parte, Paz sostuvo que el acercamiento con Chile no implica renunciar a la reivindicación marítima boliviana. Recordó que esta aspiración constituye un objetivo permanente establecido en la Constitución y las normas del país.

“Bolivia no renuncia a su historia, no renuncia a sus derechos y no renuncia al diálogo”, afirmó el mandatario.

Paz sostuvo que las diferencias históricas deben ser reconocidas, pero no pueden impedir que Bolivia avance en materia económica, comercial y de integración regional.

“Con Chile hemos tenido una historia que no puede ser el anclaje para la visión de desarrollo que los bolivianos y las bolivianas queremos llevar adelante”, señaló.

El mandatario boliviano también destacó que alrededor de medio millón de ciudadanos bolivianos viven o trabajan en Chile, una realidad que, a su juicio, demuestra la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambos Estados.

La declaración conjunta y los acuerdos suscritos buscan abrir una etapa de mayor coordinación bilateral.

Sin embargo, ambos presidentes dejaron claro que el acercamiento no elimina las diferencias históricas, sino que pretende establecer mecanismos para abordarlas sin paralizar otras áreas de interés común.