La minera apostó por eliminar las emisiones directas de motor petrolero, reducir el ruido y sumar mejoras como una cabina cerrada, cámaras y sensores de proximidad. El equipo es operado en labores de logística al interior del yacimiento.
Una grúa horquilla eléctrica comenzó a operar al interior de la mina en Codelco División El Teniente, como parte de las mejoras impulsadas por la Superintendencia de Servicios Minas para elevar el estándar de seguridad y las condiciones de trabajo de quienes realizan labores logísticas.
A diferencia del equipo petrolero utilizado anteriormente, la nueva grúa, por su condición eléctrica, no genera gases y disminuye considerablemente el ruido, dos características especialmente relevantes para las cuadrillas que trabajan al interior del yacimiento. Además, cuenta con cabina cerrada, aire acondicionado y calefacción.
Sobre este avance, Eduardo Pizarro, jefe de turno en la Unidad de Logística, valora el impacto directo en la faena: “Ya no tenemos los gases tóxicos de un equipo petrolero y, además, la cabina presurizada hace que el operador tenga un mejor ambiente laboral”.
Por su parte, Mario Cárdenas, jefe de Unidad de Logística y Gestión de la Superintendencia de Servicios Mina de División El Teniente, explicó que el proyecto inició con la identificación de oportunidades de mejora en los equipos disponibles, a partir de un levantamiento de los propios trabajadores: “Teníamos la necesidad de actualizar los equipos de la unidad y asegurar el cumplimiento de los estándares, para estar en línea con las exigencias que plantea la operación en la División».
Seguridad, salud y ergonomía
La grúa mantiene una capacidad de levante de cinco toneladas, pero posee menores dimensiones y un mejor radio de giro, características que facilitan las maniobras en espacios reducidos como el pañol, donde es utilizada principalmente para mover neumáticos y otros elementos que ingresan al área.
También incorpora cámara de 360 grados, cámara de retroceso y sensores de proximidad que permiten advertir la presencia de personas alrededor del equipo. Estas ayudas entregan mayor información del entorno al operador y se complementan con alarmas sonoras durante su desplazamiento.
En ese sentido, Bernardo Moraga, operador experto del equipo, destaca las comodidades de la nueva maquinaria. “Este equipo viene con aire acondicionado, calefacción, cámaras, entonces mejora la calidad de vida del operador”, asegura.
Millaray Farías, superintendenta de Servicios Minas, enfatizó que la incorporación fue pensada no solo desde el cumplimiento de las normas, sino también desde las condiciones humanas en que se desarrolla la labor. “Buscando estas mejoras ubicamos este equipo con una de las empresas con que tenemos contratos, no solo buscando mejorar el estándar de seguridad, sino también la salud de los trabajadores y disminuyendo la exposición a ruido, polvo y otros contaminantes”, postula.
El equipo dispone de una autonomía de hasta ocho horas continuas de operación y puede cubrir más de un turno dependiendo de su utilización. Su batería se encuentra bajo el asiento y, según explicó el equipo operador, su tecnología no requiere ventilación adicional para enfriarse.
La llegada de esta grúa eléctrica se suma a otras mejoras impulsadas por el área para mecanizar labores y buscar nuevas formas de realizar el trabajo, incorporando tecnología con foco en la seguridad, la salud y las condiciones laborales. Como sintetiza Cárdenas, jefe de Unidad de Logística y Gestión, “hemos ido transformando paulatinamente todo el trabajo manual, mecanizando y mejorando sustancialmente la calidad de vida de nuestros trabajadores”.






