La propuesta metodológica que ya ha abordado más de 2500 niños y niñas en la Región de O’Higgins arroja resultados sobresalientes en quienes la han utilizado.
La Universidad de O’Higgins (UOH) a través del Laboratorio de Analogías y Aprendizaje Matemático (LAM), desarrolla desde 2019 el Plan de Habilidades Matemáticas Tempranas basado en juegos de mesa diseñados para favorecer de manera lúdica el conocimiento de esta disciplina en el nivel de transición, al tiempo de facilitar los procesos de enseñanza Parvularia para la gestión de la ansiedad asociada al aprendizaje matemático sin sumar carga de trabajo adicional.
Según el coordinador del LAM y académico del Instituto de Ciencias de la Educación, Jairo Navarrete, el Plan contempla un currículum educativo basado en ocho juegos que abordan reconocimiento numérico, patrones, representación de cantidades, resolución de problemas y nociones espaciales. “El currículum se desarrolla durante más de 70 sesiones en el año escolar y se complementa con historias, canciones, recursos digitales y herramientas para medir los aprendizajes. Incorpora -además- acompañamiento sistemático a las educadoras enfocado en modelar las primeras sesiones de cada juego, transfiriendo estrategias para intervenir durante las actividades con el uso de lenguaje matemático pertinente, favoreciendo la autonomía en niños y niñas participantes”, explica el experto en Modelamiento Matemático.
Colaboración y resultados
El docente asegura que, desde sus inicios, la propuesta de enseñanza ha abordado a más de 2.500 niños y niñas de las comunas de Rancagua, Machalí, Doñihue, Olivar, y particularmente de Requínoa, “municipalidad aliada cuya colaboración nos ha permitido gestionar fondos concursables, realizar pruebas y pilotajes, implementando la metodología en las escuelas Berta Saavedra, República de Francia, Santa Amalia, David del Curto, La Pimpinela, y más recientemente en el Liceo Requínoa”.
En cuanto a los resultados obtenidos hasta ahora, Navarrete sostiene que el modelo de enseñanza ha sido puesto a prueba por el mismo LAM-UOH en más de 400 niños y niñas, en el marco de estudios de intervención en aprendizaje matemático, comparando el uso de metodologías tradicionales, respecto al uso del Plan de Habilidades Matemáticas Tempranas, “obteniendo con este último avances mucho más efectivos, concretos y sobresalientes, respecto de quienes usaron el modelo tradicional”.
Lenguaje, juego y aprendizaje
Para el académico, la propuesta busca aprovechar una etapa clave para establecer una relación positiva con esta disciplina, permitiendo que los niños y niñas enfrenten desafíos mientras incorporan nuevos conceptos a su repertorio de conocimientos.
“Lo que vemos en las aulas es que cambia la relación de los niños con las matemáticas: cantan, ríen, buscan estrategias para ganar, aprenden a perder, y se comunican utilizando lenguaje matemático. Incentiva el trabajo colaborativo y de equipo. Mientras juegan están pensando, tomando decisiones autónomas y aprendiendo a regularse en un entorno seguro. Queremos que esa experiencia temprana permita construir una relación emocionalmente positiva con las matemáticas para que puedan asumir aprendizajes posteriores sin que el miedo al error, ni la ansiedad se conviertan en barreras”, añade Navarrete.
tra de las ventajas de implementar el Plan de Habilidades Matemáticas Tempranas en las instituciones educativas, según detalla Navarrete, es que, aunque consiste en una metodología novedosa basada en juegos, no está asociado a más cargas de trabajo, sino por el contrario, su sistema de medición y de acompañamiento permite tanto a educadoras, docentes, autoridades escolares y familiares tener visibilidad de cómo se están desarrollando los aprendizajes en esta etapa temprana. “Aunque existe la idea de que los niños no aprenden mientras juegan, nuestras investigaciones y experiencias con este plan demuestran todo lo contrario”, afirma el académico.
Del atributo al impulso
Navarrete añade que otros de los atributos del plan es que, no solo promueve el desarrollo del pensamiento matemático temprano, sino que implica una base para estructuras de razonamiento que facilitan la formulación de hipótesis, establecer relaciones, y modelar situaciones. “Desde esta perspectiva, no se trata solo de adquirir contenidos matemáticos, sino de desarrollar capacidades cognitivas y habilidades transferibles a distintas disciplinas y contextos, que sustentan la progresión educativa y la resolución de problemas a lo largo de la vida, incluyendo la edad adulta”, infiere el investigador.
Respecto de esta proyección en el tiempo, Jairo Navarrete señala que el Plan de Habilidades Matemáticas Tempranas del LAM-UOH enfrenta el desafío de sostenerse más allá de los fondos de investigación que han permitido su implementación. Por ello, insiste en que los resultados acumulados durante estos seis años “constituyen evidencia relevante para que el Estado, el territorio, y los demás organismos competentes consideren su incorporación permanente, ya sea dentro del currículo o como parte de las actividades extracurriculares de la educación inicial, acompañada de la disponibilidad presupuestaria para garantizar su continuidad, desarrollo y capacidad de adaptación”. Esto permitiría, a juicio del docente, proyectar una iniciativa cuyo impacto “podría transformar no solo la primera infancia, sino también otras etapas educativas de las personas”.






