Mientras el desempleo nacional alcanza 9,6%, la ocupación en construcción aumentó 3,3% y las ventas de actividades inmobiliarias acumularon un crecimiento de 6,8% entre enero y agosto. La otra cara está en los nuevos proyectos: los permisos de edificación retrocedieron 17,5% en agosto y las autorizaciones para viviendas nuevas cayeron 24,1%, planteando el desafío de transformar la actividad actual en nueva inversión, obras y empleo.
El mercado laboral chileno cerró el trimestre junio-agosto con una tasa de desocupación de 9,6%, un punto porcentual más que hace un año. Según el INE, las personas ocupadas disminuyeron 0,9% en doce meses, mientras los desocupados aumentaron 13%. En medio de este escenario, la construcción aparece como una de las excepciones: su nivel de ocupación creció 3,3% interanual, equivalente a 23.211 personas más trabajando en el sector.
Construcción mantiene capacidad de generar empleo
El comportamiento de la construcción adquiere especial relevancia porque se produce en un mercado laboral donde la ocupación total está retrocediendo. De acuerdo con el desglose sectorial del INE, la construcción pasó de 711.583 a 734.794 personas ocupadas en doce meses, mientras el empleo total del país cayó en más de 81 mil personas durante el mismo período.
La señal también se relaciona con la actividad inmobiliaria. El INE informó que el Índice de Ventas de Actividades Inmobiliarias aumentó 9,6% en agosto respecto del mismo mes de 2025 y acumuló un crecimiento de 6,8% durante los primeros ocho meses del año. El resultado estuvo impulsado principalmente por la facturación de servicios inmobiliarios realizados con bienes propios o arrendados y, en segundo lugar, por servicios efectuados a cambio de una retribución o por contrato.
«Hay una señal relevante detrás de estos datos: construcción e inmobiliario todavía están mostrando capacidad de generar actividad y empleo, incluso con el desempleo nacional en 9,6%. El desafío ahora es que ese movimiento se traduzca en nuevos proyectos de vivienda e inversión, porque sin una nueva cartera de obras es difícil sostener este dinamismo en el tiempo», señala Luis Conejeros, CEO de Rabbitts Capital.
El punto de atención está en lo que viene
El contraste aparece al observar los indicadores que anticipan el ingreso de nuevas obras. En agosto, la superficie autorizada por permisos de edificación disminuyó 17,5% en doce meses, mientras las autorizaciones correspondientes a obras nuevas de vivienda retrocedieron 24,1%. En el caso de las ampliaciones de viviendas, la caída alcanzó 41,9%.
La diferencia entre ambos grupos de indicadores permite observar dos momentos distintos del mercado: mientras el empleo refleja proyectos que ya están en ejecución y las ventas inmobiliarias muestran actividad en servicios asociados al sector, los permisos entregan una señal sobre la incorporación de nuevas obras.
Por eso, el crecimiento actual de la construcción no necesariamente significa que el ciclo de inversión esté completamente recuperado. El desafío está en que la actividad que hoy sostiene empleos pueda continuar con nuevos proyectos de vivienda, edificación y obras.
Una recuperación que todavía enfrenta costos y nuevas inversiones
A esta fotografía se suma la evolución de los costos laborales. El INE informó que el Índice Nominal de Costos Laborales aumentó 8,7% en doce meses en julio, mientras el costo laboral medio por hora total llegó a $8.743, con un incremento de 9,2%. Construcción estuvo entre las actividades que registraron las mayores incidencias positivas en ambos indicadores.
El escenario deja así una lectura más específica para el mercado inmobiliario que la sola cifra de desempleo: hay empleo creciendo en construcción y una expansión de las ventas de actividades inmobiliarias, pero al mismo tiempo se reduce la superficie que está entrando a permisos y cae con fuerza la autorización de nuevas viviendas.
La evolución de estos indicadores será clave para determinar si el actual desempeño de la construcción logra convertirse en un ciclo más sostenido de inversión y generación de empleo, especialmente en un mercado donde los nuevos proyectos son determinantes para mantener activa toda la cadena vinculada a la vivienda y la edificación.
