El Ministerio de Hacienda colocó este lunes 28 de septiembre los primeros bonos soberanos de Chile denominados en francos suizos, por un total de CHF 380 millones, equivalentes a US$ 458 millones, siendo esta la tercera operación de la República en los mercados internacionales en 2026 y la primera en esa moneda.

La emisión tuvo dos tramos. El bono a 5 años, con vencimiento el 14 de octubre de 2031, suma CHF franco de la Confederación Helvética 210 millones y rinde 1,5275%, equivalente a la tasa swap de referencia del franco suizo (SARON mid-swap) más 75 puntos base.

El de 10 años, con vencimiento el 14 de octubre de 2036, alcanza CHF 170 millones y rinde 1,865%, la misma referencia más 95 puntos base.

Hacienda enmarcó la operación en el plan de financiamiento 2026 y en su estrategia de diversificar las fuentes de financiamiento y la base de inversionistas.

El coordinador de Mercado de Capitales, Eugenio Symon, sostuvo que “esta emisión da cumplimiento al plan de financiamiento informado en julio y avanza en la diversificación de las fuentes de financiamiento del Fisco”, y agregó que la incorporación del franco suizo “amplía las alternativas del país para acceder a los mercados internacionales y contribuye a una gestión prudente y responsable de la deuda pública”.

Hacienda destaca diversificación de financiamiento

Con esta colocación, el Fisco suma una nueva moneda a su estructura de financiamiento, complementaria a los mercados de dólares y euros. Además, establece referencias soberanas a 5 y 10 años en francos suizos, que según Hacienda pueden servir de guía para otros emisores chilenos presentes en ese mercado.

En la construcción del libro de órdenes participaron 54 cuentas en el bono a 5 años y 37 en el de 10 años. La demanda provino prácticamente en su totalidad del mercado suizo, con una amplia presencia de inversionistas de ese país tanto por el número de cuentas como por su peso en la operación, lo que Hacienda interpretó como un elevado interés por el crédito soberano de Chile.

Por tipo de inversionista, destacaron principalmente las administradoras de activos y los bancos, incluida la banca privada, junto con una participación relevante de compañías de seguros en el tramo a 10 años.