La Comunidad de Aguas Quicharco y Santa Elena recibió el revestimiento de 814 metros de su canal derivado Arena, una obra que permitirá optimizar al máximo la conducción del agua hacia 1.100 hectáreas y reducir los costos y esfuerzos asociados a su mantención.
Un cambio trascendental vivirá esta temporada la Comunidad de Aguas Quicharco y Santa Elena, en Chimbarongo. Tras la recepción de la obra de revestimiento de 814 metros de su canal derivado Arena, sus 68 regantes se preparan para utilizar por primera vez esta infraestructura completamente renovada, iniciando el próximo 21 de septiembre una temporada de riego con mejores condiciones de conducción y aprovechamiento del agua.
“Esto demuestra la forma en que la inversión en infraestructura de riego puede generar cambios concretos para los agricultores. Desde el Ministerio de Agricultura, a través de la CNR, estamos impulsando soluciones que incorporan tecnología y modernización para que cada vez más personas puedan contar con mayor seguridad hídrica y mejores condiciones para desarrollar su actividad productiva”, destacó el seremi de Agricultura de O’Higgins, Carlos Valdés.
La intervención fue bonificada por la Comisión Nacional de Riego (CNR) del Ministerio de Agricultura con $167.993.090 y permitirá optimizar la conducción del recurso hacia 1.100 hectáreas.
La Coordinadora Regional de la CNR, Amelia Olea Urrejola, destacó que la obra resuelve una dificultad histórica de mantención. “El canal presentaba una pendiente muy reducida, generando una condición hidráulica desfavorable para el escurrimiento y favoreciendo la acumulación de sedimentos. Esto afectaba su capacidad y dificultaba la conducción”.
Una nueva temporada de riego con infraestructura moderna
Para Rodrigo Núñez, director del canal, el revestimiento representa un cambio importante para los usuarios, porque “como comunidad, tener este revestimiento es un gran avance para la calidad de riego, considerando que este canal tenía muros impenetrables de más de cinco metros de altura y la labor de limpieza era a la antigua, con palita, con un costo de mantención muy caro. Este mejoramiento era impensable hace años atrás.”
En tanto, el vicepresidente de la comunidad, Héctor Ahumada, destacó que los proyectos ejecutados han permitido avanzar en la eficiencia y reducir los costos de mantención, “con estos proyectos los regantes tienen un mejor aprovechamiento y ahorro en el costo de limpieza de la obra y además la comunidad le da un valor mayor al ver un canal renovado y pavimentado”.
Juan Aguilera, integrante del directorio, valoró especialmente el impacto colectivo de la obra, ya que “es una tremenda satisfacción lograr estos beneficios que no van solo a una persona, sino a todos los que usan este canal. Sin la CNR, obtener esta infraestructura es imposible”, destacó.
Los agricultores comenzarán una temporada que marcará su forma de regar. Lo que antes significaba jornadas de limpieza manual, esfuerzo físico y un alto costo para mantener despejado el canal, ahora contará con una infraestructura revestida que facilitará la conducción y mantención del agua.






