Triquinosis, toxoplasmosis y otras enfermedades transmitidas por alimentos son algunos de los riesgos asociados al consumo de productos que no han pasado por los controles sanitarios correspondientes. Especialistas de la Universidad de los Andes explican los peligros y entregan recomendaciones para estas Fiestas Patrias.
Con la llegada de Fiestas Patrias aumenta el consumo de carne y, con ello, la importancia de conocer qué producto se está llevando a la mesa. Comprar en lugares no autorizados implica exponerse a alimentos cuya procedencia, faena, conservación y manipulación se desconocen, lo que puede aumentar el riesgo de contraer enfermedades.
La doctora María Luz Endeiza, infectóloga de la Universidad de los Andes, explica que una carne que no ha pasado por los controles correspondientes puede contener bacterias o parásitos capaces de afectar la salud, riesgo que aumenta si además no se cocina adecuadamente.
“Si la carne no ha pasado por los controles que corresponden y no está completamente cocida, puede contener distintas bacterias o parásitos que comprometan nuestra salud. Hay muchas enfermedades que se transmiten por alimentos que no están bien controlados o que no están completamente cocidos”, advierte.
Desde triquinosis hasta toxoplasmosis
Entre las enfermedades que menciona Endeiza se encuentra la triquinosis, una infección parasitaria asociada al consumo de carne cruda o insuficientemente cocida que puede llegar a generar complicaciones importantes. También está la toxoplasmosis, particularmente relevante durante el embarazo por el riesgo de transmisión al feto.
La especialista también menciona la brucelosis dentro de las enfermedades que pueden transmitirse a través de alimentos de origen animal que no cuentan con condiciones sanitarias adecuadas, especialmente productos lácteos no pasteurizados.
“Los niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas inmunosuprimidas son siempre los grupos de mayor riesgo. Dependiendo de cada enfermedad, podemos tener cosas tan complejas como enfermedades congénitas, como la toxoplasmosis congénita, o una triquinosis con compromiso incluso del sistema nervioso central”, señala Endeiza.
El peligro no siempre se ve ni se huele
El aspecto de un alimento tampoco permite determinar por sí solo que sea seguro. Carolina Pye, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes, explica que al comprar en lugares no autorizados se pierde información fundamental sobre todo el proceso previo a que la carne llegue al consumidor.
“No sabemos cómo está la cadena de frío, cómo fue faenado ese alimento, su procedencia o la manipulación. Puede contener microorganismos que, lamentablemente, no son visibles ni en el sabor, ni en el olor ni en la apariencia. Uno perfectamente puede comer un trozo de carne contaminado y generar problemas digestivos o problemas de salud graves que nos pueden llevar a una hospitalización”, explica.
Por eso, la primera recomendación es comprar y abastecerse en establecimientos autorizados, donde sea posible contar con garantías sobre la procedencia y manipulación de los alimentos.
La prevención sigue después de la compra
Los cuidados no terminan al salir del comercio. En la casa también es necesario mantener una correcta manipulación de los alimentos, especialmente durante jornadas en que se preparan grandes cantidades de carne y otros productos.
“Aparte de comprar los productos en lugares seguros, en la casa hay que preocuparse de evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos y consumir los productos bien cocinados, a una temperatura adecuada. Esto es especialmente importante en grupos vulnerables, como niños, embarazadas y personas inmunodeprimidas”, recomienda Pye.
De cara a estas Fiestas Patrias, las especialistas llaman a no comprar carne de procedencia desconocida, aunque aparentemente se encuentre en buen estado. Adquirirla en lugares autorizados, conservarla correctamente, separar alimentos crudos y cocidos y asegurar una cocción completa son medidas fundamentales para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.






