El costo de reparación de estos cuatro carros fue equivalente a la compra de una nueva unidad.
En el Taller Mecánico del Acarreo de mina Esmeralda, en Codelco División El Teniente, recibieron el primero de cuatro carros reacondicionados para el transporte de mineral, lo que marcó un hito para el nivel en cuanto al apoyo que significan para la producción, optimización de costos, ahorro y nuevo estándar en estos equipos.
Se trata de cuatro carros ferroviarios de carga que permanecieron fuera de servicio por aproximadamente cinco años y que, tras un intenso trabajo de planificación y operación logística, fueron llevados a una maestranza donde además de ser reparados, se les incorporó una película antiadherente que evita que el mineral húmedo se pegue a las paredes y, con ello, disminuya progresivamente su capacidad de carga.
Jorge Salazar, superintendente de Mantenimiento Mina de Codelco División El Teniente, destaca que, más allá de una recuperación de equipos en desuso, esta operación “demuestra cómo la coordinación entre distintas áreas de Mantenimiento puede transformar equipos que permanecían fuera de servicio en activos nuevamente disponibles para la operación, que cumplen con los estándares y con un ahorro significativo frente a la alternativa de adquirir unidades nuevas”.
Entre las intervenciones que se realizaron a los equipos, estuvieron la reparación del sistema neumático, componentes hidráulicos, estructuras de tolvas, compuertas y homologación del sistema de frenado. Además, las tolvas fueron cubiertas con un polímero que evita la adherencia a ellas de mineral húmedo, conocido en la jerga minera como “llampo”.
Un desafío logístico
Debido a sus dimensiones —cada carro tiene una capacidad de carga de 50 toneladas— los equipos debieron ser desmontados: se separó la tolva donde se carga el material de la carrocería, para ser trasladados, por separado, en camiones hacía el exterior de la mina.
Guillermo Fonseca, jefe de Unidad de Planificación Mantenimiento Mina, destacó que, como equipo, la coordinación entre diferentes unidades fue uno de los principales desafíos, ya que conllevó una serie de planificaciones, logística y coordinaciones.
Estas acciones cobran relevancia para la minera, ya que Esmeralda es una de las áreas con mayor producción de la División. De ahí que la incorporación de cuatro carros signifique un aporte relevante, ya que permiten una mayor capacidad de traslado de mineral y que las mantenciones se realicen en tiempo y forma adecuada, sin afectar mayormente la continuidad de la operación.
En ese sentido, Álvaro Muñoz, jefe de unidad en mina Esmeralda, profundiza que “un mayor parque de carros también contribuye a una mayor rotación en la mantención y, con esto, a darle más confiabilidad al sistema. No se trata solamente de aumentar la capacidad productiva, sino también de contar con mayor flexibilidad para mantener los equipos en buenas condiciones”.
