Gremios piden una solución estructural para conectar con el país trasandino, reimpulsando una idea que lleva en carpeta hace nueve años. (Sofía Campos, Emol.com).
La propuesta de construir un túnel que atraviese la Cordillera de Los Andes para conectar a Chile con Argentina sigue tomando fuerza.
Si bien es un debate de larga data, el cierre de 34 días del Paso Los Libertadores por malas condiciones climáticas e intensas nevazones acrecentaron la discusión, especialmente entre gremios de transportes.
A través de una carta publicada hace unos días por El Mercurio, Moisés Reisberg señaló que «es inconcebible que no exista un túnel en la cordillera que una Argentina con Chile, carencia que produce tacos que duran más de un mes y deterioro económico en ambos países. Mientras, en Europa se han fabricado túneles bajo el mar, como el que cruza el Canal de la Mancha».
La semana pasada, en conversación con Radio Cooperativa, el presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), Sergio Pérez, señaló que «todos los años tenemos en el invierno cortes en Los Libertadores, pero este año ha sido muy extenso y entonces amerita una atención de parte de las autoridades, fundamentalmente en lo que dice respecto de las coordinaciones entre los distintos servicios de Chile y Argentina (…) Nosotros hace años que hemos pedido que se habilite es un paso más amigable, tiene más horas los días, tiene más menos altura, pero no ha habido la atención debida».
«Yo hago un llamado a que los estados de Chile y Argentina, que somos países limítrofes, somos economías que necesariamente deben compartir los pasos de la cordillera, que definitivamente tomen la decisión de construir un túnel. Esto se puede hacer entregando responsabilidades a capitales privados, pagar un peaje que corresponda. Y entonces, no tendríamos esta grave situación que se está produciendo y que, posiblemente en años venideros van a ser más complicadas las condiciones clima», sostuvo Pérez.
Al líder de camioneros se unen otras voces. Por ejemplo, el presidente de la Asociación de Empresas Región de Valparaíso (ASIVA), Alfonso Salinas, comentó hace unas semanas a El Mercurio de Valparaíso que «creo que llegó el momento de que volvamos a pensar en temas de fondo cómo agilizamos y generamos un cruce a menor altura (…) Falta una agenda y no puede ser que siempre estemos enfrentando emergencias y no tengamos una respuesta más contundente».
El timonel de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Valparaíso, Fernando Bustamante, se unió al llamado y afirmó que «es necesario retomar una solución estructural de largo plazo, como un túnel de menor altura u otra alternativa vial o ferroviaria».
También la gerente general de la Cámara Regional del Comercio y la Producción (CRCP) Valparaíso, Marcela Pastenes, mencionó que «es algo que hemos venido hablando hace muchos años, debemos tener un Paso Los Libertadores como corresponde y tenemos que pensar en un proyecto grande como un túnel de baja altura».
El túnel de Agua Negra
Una de las ideas que se impulsó en 2017, en el segundo gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, fue el proyecto de construcción del Túnel Agua Negra que implicaría una inversión de aproximadamente unos US$1.500 millones.
La idea era conectar la cordillera de Agua Negra, entre el Departamento Iglesia de la provincia argentina de San Juan y en la provincia chilena de Elqui de la región de Coquimbo, comuna de Vicuña, mediante un túnel que atravesara la cordillera para así no depender únicamente de pasos fronterizos.
En concreto, la iniciativa contempla la construcción de dos túneles semiparalelos, de dos carriles cada uno con una longitud de 13,9 kilómetros, que estarán emplazados a un altura media de 3.800 metros sobre el nivel del mar en la Cordillera de Los Andes.
El objetivo del proyecto era «contribuir a mejorar la integración transfronteriza entre Chile y Argentina, ampliando el acceso de la región a los mercados internacionales a través del eje de integración Coquimbo–San Juan-Porto Alegre. Los objetivos específicos son mejorar la conectividad y la eficiencia de la red logística de la región, mediante la construcción de un túnel de alta montaña, que resultará en una mejora sustancial del cruce existente en el Paso de Agua Negra (PAN). Los resultados de esta mejora incluyen una reducción en tiempos de viaje, incremento de la resiliencia del cruce a efectos de Cambio Climático (CC), e incremento de los pasajeros y comercio que utilizan el PAN».
En ese entonces, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una primera etapa de línea de crédito correspondientes a US$150 millones para Chile y US$130 millones para Argentina para la construcción del túnel. El monto podría ascender hasta los US$1.500 millones.
El ministro de Obras Públicas de la época, Alberto Undurraga, mencionó por esos días que «este préstamo es una muestra de confianza del BID en el proceso que estamos desarrollando y es un paso más en la concreción de este anhelado proyecto, que se licitará antes de fin de año».
En conversación con Emol, Alberto Undurraga, relevó la importancia de este túnel ante emergencias -como el cierre prolongado de Los Libertadores- y mencionó que «desde el punto de vista diplomático o institucional, porque estas cosas cuando son entre dos países, requieren que institucionalmente haya avance también, e incluso hay una entidad binacional creada y aprobada por ambos parlamentos».
El exministro de Obras Públicas añadió que además del túnel Agua Negra, Chile y Argentina tienen otra alternativa que es el Paso Las Leñas, frente a la Región de O’Higgins, más bajo que Los Libertadores por lo que acumula menos nieve. «La decisión que tienen que tomar Chile y Argentina, creo yo, es optar por uno de los dos, pero ahí están las dos alternativas», comentó.
A juicio de Undurraga, el cierre de Los Libertadores por más de 30 días tiene un alto costo económico, considerando que por el paso circulan más de 2.000 camiones diarios, con pérdidas de entre US$400 y US$800 por vehículo cada día. El exministro sostuvo que, ante ese escenario, el Gobierno debiera impulsar una alternativa, ya sea Paso Las Leñas o el túnel Agua Negra.
Recordó que uno de los proyectos avanzó hasta la etapa previa a la licitación, pero el proceso se interrumpió durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Por ello, planteó alcanzar un acuerdo que permita dar continuidad a este tipo de obras pese a los cambios de administración.
«Hay que optar por una de las dos, pero quedarse de brazos cruzados y no hacer ninguna, la verdad es que creo que es un error», cerró. ¿Es viable? Pero el proyecto que lleva años en carpeta, ¿es viable? El empresario de la construcción y expresidente de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (COPSA), Leonardo Daneri, señaló que a su juicio «construir ese túnel es muy deseable y muy necesario, ya que se prevé por el cambio climático que los próximos años la cantidad de días que estarán interrumpidos los pasos van a ser mayores, sobre todo los que tienen mayor altura».
Pese a ello, Daneri afirmó que «el problema es que mientras más baja la altura del túnel, más largo tiene que ser. Entonces, lo viable del túnel va a depender obviamente de qué longitud tenga y eso va a generar los costos necesarios. Pero se han hecho mucho más largos en muchas partes del mundo, y en Chile existe la tecnología, hay empresas de clase mundial que pueden hacerlo».
Uno de los problemas del túnel, a juicio del ingeniero civil, «es que es un túnel binacional. Por lo tanto, requiere conjugar las institucionalidades, las normas, las disposiciones, la economía de dos países para poder hacerlo. Eso es un dato no menor, pero todo es posible, por cierto».
Lo segundo «tiene que ver con que estas complejidades se traducen en que más allá de hacer el presupuesto, el proyecto, el anteproyecto, etcétera, en que hay que planificar un modelo de negocios. ¿Cuál sería el mecanismo para que esto se finance? Entonces, esas son las complejidades asociadas más allá, y que a mi juicio, son mucho más difíciles de resolver que la parte técnica (…) el mayor riesgo que tenga el túnel va a ser el costo final definitivo».
Daneri sumó como antecedente que «todos sabemos que Argentina está desarrollando muy fuertemente la minería en la vertiente oriental de la Cordillera de Los Andes. Es la misma minería que tenemos nosotros, es la vertiente occidental. Por lo tanto, va a requerir mucha más comunicación y transporte entre ambos países, porque evidentemente, gran parte de los insumos y la producción de esa minería tiene que salir por el Pacífico. Por lo tanto, los túneles son deseables».
El proyecto ferroviario
Otra idea que se ha impulsado es un antiguo proyecto ferroviario que busca conectar Los Andes y Mendoza a través del Corredor Bioceánico Longotoma. La iniciativa de la empresa Veler S.A. contempla una inversión estimada de US$9.600 millones, y su propósito es reducir los tiempos de traslado de productos por la cordillera.
El corredor contempla un túnel ferroviario bajo la cordillera que una Uspallata y Los Andes, una nueva vía férrea entre Los Andes y La Ligua, además de un puerto en Longotoma que permita exportar granos de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay hacia mercados de Asia-Pacífico.
La idea de los impulsores es reducir el tránsito de camiones, mejorar los tiempos de traslado, además de descongestionar las rutas existentes.
Cabe mencionar que a través de un comunicado, el domingo la Delegación Residencial Provincial de Los Andes anunció nuevamente el cierre del paso Los Libertadores para este lunes 24 de agosto, de manera preventiva por las próximas condiciones climáticas, para todo tipo de vehículos.
