El Gobierno chileno decretó este lunes una emergencia preventiva en diez de las 16 regiones del país ante la llegada de un sistema frontal de gran intensidad, que dejará intensas lluvias y fuertes vientos. (EFE).
El temporal atravesará el país de norte a sur y afectará a las regiones de Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana -donde se encuentra la capital Santiago-, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía y Los Ríos.
«En los próximos días nuestro país se enfrentará a un sistema frontal de gran intensidad, se pronostica que traerá lluvias y vientos importantes a distintas zonas», dijo el presidente chileno, José Antonio Kast, tras decretar la emergencia preventiva que estará vigente desde el 14 al 21 de julio.
La intensidad del sistema frontal, que podría dejar lluvias de hasta 300 milímetros en las regiones más afectadas, está asociada a la incidencia de El Niño, un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, especialmente frente a las costas de Perú y Ecuador, se calientan más de lo normal durante varios meses.
Ese calentamiento altera la circulación atmosférica y puede cambiar el clima en muchas partes del mundo.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos alertó la semana pasada que este año El Niño podría ser «uno de los más fuertes» de la historia.
El vocero y ministro del Interior chileno, Claudio Alvarado, aseguró que el temporal es «un evento extenso de varios días que podría ser comparable a otros eventos de gran magnitud» que afrontaron hace varios años.
Entre las recomendaciones ofrecidas a la ciudadanía se encuentra la revisión de techos y canaletas, el despeje de maleza y la preparación de mochilas de emergencia con insumos para entre 48 y 72 horas.
«El objetivo no es causar temor, sino un llamado a actuar con responsabilidad y mucha precaución. No vamos a esperar que llegue la emergencia, nos estamos anticipando», aseguró Alvarado.







