Uno de los términos más escuchados durante este año en Chile fue el del denominado “Niño Godzilla“, que en términos simples consiste en un aumento importante de precipitaciones.

Y tras meses de pocas lluvias y de temporadas de excases hídrica, todo indica que finalmente llegará la tan anunciada agua en cantitdades torrenciales. Según datos del prestigioso NRK and The Norwegian Meteorological Institute, centros meteorológicos internacionales, se pronosticas fuertes lluvias durante esta semana para varias ciudades del país.

Por ejemplo, en Chillán, Región de Ñuble, se esperan 150 milímetros (mm) de agua en tan solo 48 horas (84 mm el miércoles y 66 mm el jueves).

Concepción, Región del Bío Bío, también tiene pronosticado una gran cantidad de precipitaciones para dichos días, las que bordearían los 123 milímetros (75 mm el miércoles y 48 mm el jueves).

Un poco más para el centro, en Talca, Curicó y Linares, la situación es similar. En la capital del Maule, se proyectan 307 milímetros de lluvia en siete días (partiendo el miércoles).

En Curicó, en tanto, los prestigiosos centros meteorológicos, estiman 280 milímetros de precipitaciones en el mismo periodo, siendo el viernes el día más complejo con 76 mm.

Finalmente, en Linares, en siete días, debiesen caer 294 milímetros de agua lluvia.

Se proyecta que las precipitaciones comenzarán el jueves 16 y se extenderán hasta el lunes 20 de julio, con momentos de alta intensidad.

En tanto, en Santiago y O’Higgins se esperan acumulados de entre 75 y 100 mm, mientras que el mismo sistema podría alcanzar el sur de la Región de Atacama, dejando cerca de 20 mm en ciudades como Vallenar y Copiapó.

En ese sentido, el fenómeno también traerá ráfagas de viento de hasta 80 km/h en el borde costero entre Coquimbo y el Maule. Los días de mayor intensidad de lluvia serían el viernes, sábado y lunes, especialmente en la zona centro y la Región Metropolitana.

Por su parte, la isoterma cero se mantendría en torno a los 2.000 y 2.100 metros, lo que permitiría la acumulación de nieve en la cordillera, con montos que podrían superar los 100 centímetros.

En ese sentido, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, entregó un balance sobre las labores de despeje y apoyo en la zona centro-sur, destacando el trabajo preventivo y la asistencia a las comunidades afectadas por el sistema frontal.

En paralelo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres mantiene la Alerta Roja en Molina, Linares y Longaví por riesgo de desbordes de ríos, y una Alerta Amarilla en San Clemente por el aumento del caudal del río Maule.

Las autoridades insisten en que la población debe mantenerse atenta a las recomendaciones oficiales, ya que el sistema frontal podría generar nuevas emergencias en las próximas horas.

Con todo en consideración, las proyecciones meteorológicas se seguirán actualizando en las próximas horas, y se espera que nuevos avisos y alertas sean emitidos conforme avance el sistema frontal.

Las autoridades llaman a la población a mantenerse informada y preparada para enfrentar uno de los episodios más intensos de este invierno.