DECLARACIÓN PÚBLICA
Los trabajadores y trabajadoras de ENAP asistimos con sorpresa a las declaraciones de la Ministra de Energía, Ximena Rincón el día 27 de junio en el Diario Financiero, en las que emite una serie de opiniones sobre la “crisis” de ENAP, las que en su condición de integrante de la Junta de Accionistas de la Empresa son a lo menos imprudentes y pueden afectar la credibilidad del accionar de la Empresa ante sus contrapartes, ante el mercado y ante sus verdaderos dueños que son todos los chilenos y chilenas.
ENAP no está en crisis. En un contexto energético mundial difícil, cumple a cabalidad su misión de otorgar seguridad energética a Chile. Basta mirar la situación de países vecinos que hoy viven severas crisis de abastecimiento de crudo, para valorar el aporte de estabilidad y certeza que entrega ENAP al proveer casi la totalidad de las gasolinas y más de la mitad del diésel que se consume en Chile. Esa es su función, y la cumple de forma eficiente y eficaz.
Lo hace, además, con excelentes resultados financieros y entregando utilidades a su accionista, el Estado de Chile. Los resultados de MMUS$847,7 en 2025, de MMUS$504,9 en 2024 y de MMUS$838,4 en 2023 no son casuales. Responden a una estrategia de contención de costos, balance en la cartera de proveedores, estructuración de inversiones y redefinición de contratos con clientes, que la empresa ha desarrollado en la última década, no sin conflictos y sacrificios internos.
Las inversiones internacionales de ENAP, como las operaciones de larga data en Egipto no se explican en la posibilidad de traer o no el crudo que se produce, sino que con generar recursos para la empresa en el ámbito de su giro y experiencia, así como a mantener la integración vertical que toda empresa petrolera debe tener para poder equilibrar sus flujos financieros, como bien saben quienes conocen el mercado energético. Desechar una posiciones como West Amer tras haber hecho todo el gasto en exploración y configuración del bloque, justo antes de pasar a la etapa productiva no parece una buena decisión.
Respecto a la salida de ENAP de Argentina esta corresponde al término de operaciones en Campamento Central Cañadón Perdido, en Chubut y en el Atlántico argentino frente a la boca oriental del Estrecho de Magallanes (PIAM). Ambas faenas en cuencas completamente distintas y lejanas de Vaca Muerta, donde ENAP no ha tenido operaciones y actúa como compradora.
Insiste la Ministra en exponer públicamente al Directorio de ENAP, en relación a las inconsistencias en la entrega de información de emisiones en Concón. La Ministra Rincón sabe que la administración de ENAP y su Directorio actuaron frente a esta contingencia desde que tuvieron conocimiento del mismo, por los propios canales internos de alerta. En el mismo mes de enero se iniciaron las auditorías e investigaciones que culminaron con la salida de ejecutivos involucrados.
La Ministra, inexplicablemente, no cierra la puerta de inmediato a una remoción del Directorio, cuyos Presidente y Vicepresidenta han sido nombrados por el gobierno que ella integra.
Por lo demás, desde 2019 existe una ley de gobierno corporativo en ENAP que justamente excluyó a los Ministros de Energía del Directorio, entre otras cosas, para protegerla de los ciclos políticos, sin por ello renunciar a su carácter estratégico y de responsabilidad con los intereses de la nación.
Los trabajadores y trabajadoras de ENAP esperamos prudencia y mesura de las autoridades llamadas a conducir la Empresa, respeto por la Ley de ENAP y su gobernanza. Quienes representan temporalmente a los verdaderos accionistas de la Empresa, los chilenos y chilenas, son quienes tienen el primer deber de cuidarla y protegerla.
