Autoridades regionales verificaron en terreno el progreso de esta obra en San Fernando, que considera una inversión superior a $3.500 millones y que permitirá mejorar la conectividad, seguridad vial y el acceso a sectores precordilleranos.
En la localidad de Puente Negro, en la comuna de San Fernando, el seremi de Obras Públicas, Carlos Astudillo Briones, acompañado por la delegada presidencial regional, Susana Pinto, junto al delegado presidencial provincial de Colchagua, Mauricio Donoso; el SECPLAN de la municipalidad de San Fernando, Luis Yáñez, y el Inspector Fiscal de Vialidad, Jorge Valenzuela, inspeccionaron en terreno el avance de las obras de mejoramiento de la Ruta I-45, en el tramo Puente Negro – La Rufina.
En la instancia, las autoridades destacaron el positivo desarrollo del proyecto ejecutado por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, iniciativa altamente esperada por las comunidades del sector y que permitirá mejorar significativamente la conectividad y seguridad vial en este importante eje precordillerano.
Actualmente, la obra presenta un 86% de avance y considera una inversión de $3.544 millones, con una intervención total de 7,25 kilómetros. Su ejecución se desarrolla desde el 25 de agosto de 2025, tras el reinicio de los trabajos luego de que la obra fuera abandonada debido al quiebre de la empresa anterior. Frente a esta situación, la Dirección de Vialidad del MOP O’Higgins, ejecutó una nueva licitación, adjudicando los trabajos a la empresa Barros y Barros, la cual ha permitido retomar el proyecto con un ritmo de ejecución acelerado, proyectando el término de las para septiembre de este año.
El proyecto contempla intervenciones en dos zonas. En el tramo urbano, de aproximadamente 2,6 kilómetros, se desarrollan obras en los costados de la vía, incluyendo reposición de cercos, aceras y mejoras en seguridad vial. En tanto, en la zona rural, de cerca de 4,6 kilómetros, se ejecuta un pavimento básico mediante tratamiento superficial doble y lechada asfáltica, mejorando las condiciones de transitabilidad del sector.
La delegada presidencial regional, Susana Pinto, destacó que “esta es una inversión muy relevante para la región, porque no solo mejora la conectividad, sino que también la seguridad de las personas. Hoy vemos una obra que avanza de forma rápida y eficiente, incorporando veredas, refugios peatonales y mejores condiciones para el transporte público, además de fortalecer el acceso a un sector turístico de San Fernando”.
Por su parte, el seremi de Obras Públicas, Carlos Astudillo Briones, señaló que “este proyecto permite dar continuidad a la ruta entre Puente Negro y La Rufina, incorporando pavimento en el tramo rural y mejorando los estándares en el sector urbano. Es una obra integral que mejora la conectividad y entrega mayor seguridad vial a quienes transitan diariamente por esta vía”.
Cabe destacar que las obras incorpora la pavimentación de la calzada entre 6 y 7 metros de ancho, más de 5 kilómetros de bermas y cerca de 2 kilómetros de aceras, junto con señalética, tachas reflectantes, barreras de contención y demarcación de la vía, entre otras medidas de seguridad. También considera la habilitación de 18 paraderos con sus respectivas bahías para la locomoción colectiva, sumando dos nuevos refugios peatonales solicitados por la comunidad en los sectores Callejón Los Quillayes y Callejón Los Tricahues.
Luis Yáñez, SECPLAN de San Fernando, indicó al término de la visita que “como municipio valoramos que este proyecto se haya retomado, ya que era una necesidad largamente esperada por las comunidades de Puente Negro y Las Peñas, siendo además una ruta clave para el desarrollo turístico del sector”.

Finalmente, las obras avanzan en su etapa final con la ejecución de ajustes técnicos y administrativos, entre ellos la tramitación del traslado de postación eléctrica en coordinación con CGE, la implementación de obras de drenaje para el manejo de aguas lluvias y la incorporación de señalización adicional para reforzar la seguridad vial. Asimismo, se evalúan mejoras como el ensanche de bermas, en algunos sectores, para uso multipropósito, considerando el tránsito de peatones y ciclistas, con el objetivo de consolidar un estándar de infraestructura acorde a las necesidades de la comunidad.







