La Dirección General de Aeronáutica Civil confirmó que fue alertada en 2025 sobre vuelos chárter con menores haitianos sin documentación. (BiobioChile.cl).

El organismo inició procesos infraccionales, suspendió a una aerolínea y luego revirtió la medida. Admitió coordinación con otras instituciones, pero descartó responsabilidades en control migratorio. Los antecedentes podrían resultar importantes para la investigación penal por eventual tráfico de menores.

La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) reconoció que fue advertida antes del estallido del caso, tras la investigación de Contraloría revelada por Radio Bío Bío, sobre vuelos que trasladaban menores haitianos a Chile sin cumplir requisitos migratorios.

De acuerdo con la respuesta oficial del organismo, fue el propio Servicio Nacional de Migraciones (SNM) el que encendió las alertas. “Con fecha 23 de julio de 2025, el Servicio Nacional de Migraciones (…) emitió un oficio dirigido a la DGAC informando situaciones de empresas de transportes (…) que estarían realizando traslado de personas extranjeras que no contaban con documentación habilitante para ingresar al país”, consignaron.

En ese documento, según detalla la DGAC, se identificó a tres aerolíneas que operaban vuelos chárter desde Haití y República Dominicana. “Este documento identifica a tres empresas: Arajet S.A., Aruba Airlines y Galistair (…) transportando en su mayoría a niños, niñas y adolescentes (NNA) sin cumplir los requisitos de la Ley de Migración y Extranjería”, precisaron.

A partir de esos antecedentes, el organismo inició acciones administrativas. “El 14 de agosto de 2025, la DGAC (…) dio inicio a un procedimiento infraccional (…) a fin de investigar, conocer y sancionar eventuales infracciones al Código Aeronáutico”, señala la entidad.

Uno de los focos fue la aerolínea Arajet. “Se inició un proceso infraccional en contra de la empresa ARAJET S.A.”, informaron, precisando que la investigación “se encuentra en proceso de cierre”.

La situación escaló en 2026. Según el documento, tras un nuevo oficio del SNM, la DGAC adoptó una medida más drástica: “dictó la Resolución (…) que suspendió el AOC de la empresa ARAJET”.

Sin embargo, la decisión fue revertida pocos días después. “El 1 de junio de 2026 (…) debido a que existían vuelos programados que afectarían a un gran número de pasajeros chilenos (…) se alzó la medida de suspensión”, aunque “exigiendo la máxima rigurosidad en el cumplimiento de los requisitos”.

Pese a estos antecedentes, la DGAC marcó un límite respecto de su rol institucional, desmarcándose del control de pasajeros. “La DGAC no tiene injerencia alguna respecto de la documentación presentada por parte de los pasajeros (…) como tampoco le compete efectuar la revisión de la documentación personal”.

No obstante, sí reconoce un flujo de información en la cadena institucional: “Requiere de estas aerolíneas la remisión de los manifiestos de pasajeros (…) las que pone a disposición de distintos organismos, entre ellos PDI”, sostuvo la dirección de la entidad dependiente de la Fuerza Aérea de Chile.

Este cruce de oficios, alertas y decisiones administrativas se da en un contexto más amplio. Un preinforme reservado de Contraloría, en el marco de una investigación especial, donde se detectó graves fallas en el ingreso de menores haitianos bajo la figura de reunificación familiar, incluyendo inconsistencias en la verificación de vínculos, ausencia de registros y menores no ubicados en domicilios declarados.

A ello se suma que el Ministerio Público abrió una investigación penal de oficio por eventuales delitos de trata o tráfico de menores, mientras el Servicio Nacional de Migraciones ya presentó acciones judiciales.

En ese escenario, la DGAC confirmó que colaborará con la indagatoria. “Esta DGAC aportará con todos los antecedentes que estén en su poder para esclarecer los hechos”.