La finalización de la temporada agrícola y la llegada de los meses de invierno están impactando nuevamente las cifras de empleo en la Región del Maule. Así lo refleja el último análisis del “Termómetro Laboral”, correspondiente al trimestre febrero-abril de 2026, elaborado por el Observatorio Laboral del Maule (OLM), proyecto ejecutado por la Universidad Católica del Maule (UCM) en coordinación con la Subsecretaría del Trabajo.

La denominada estacionalidad del empleo es un fenómeno habitual en regiones con una fuerte presencia agrícola. Durante los meses de verano y comienzos de otoño aumenta la demanda de trabajadores para labores de cosecha, packing y exportación de frutas. Sin embargo, una vez finalizada esta temporada, muchos de esos puestos de trabajo temporales desaparecen, generando una disminución en los niveles de ocupación.

De acuerdo con el reporte mensual, la cantidad de personas ocupadas en el Maule disminuyó de 526,9 mil a 521,2 mil en un año, lo que representa una baja de 1,1%. Asimismo, los trabajadores asalariados del sector privado pasaron de 326 mil a 313,8 mil personas, equivalente a una caída de 4,0%.

Uno de los sectores más afectados fue Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, que registró una disminución de 14.600 ocupados en doce meses, lo que equivale a una caída de 13,9%.

Dado el peso histórico que tiene la agricultura en la economía regional, este sector aparece como uno de los principales factores que explican el comportamiento del mercado laboral maulino durante este período.

Al respecto, la directora del Observatorio Laboral del Maule, Irma Carrasco, señaló que “vemos que las cifras reflejan una combinación de factores estacionales propios de la economía maulina, especialmente la finalización de la temporada agrícola, junto con señales de desaceleración en la contratación privada formal”.

No obstante, la especialista destacó que también existen indicadores positivos. Entre ellos, el crecimiento de sectores dinámicos como salud y servicios administrativos y de apoyo, y el aumento de las remuneraciones reales.

“El desafío sigue siendo diversificar la matriz productiva regional para reducir la dependencia de sectores altamente estacionales y generar empleos más estables durante todo el año”, afirmó.

En esa línea, el sector de salud y asistencia social registró un aumento de 31,3% en el número de ocupados durante los últimos doce meses. También destacaron los servicios administrativos, con un crecimiento de 66,9%, y el grupo ocupacional de profesionales científicos e intelectuales, que aumentó 16,1%.

Por su parte, el seremi del Trabajo y Previsión Social del Maule, Ervin Castillo, indicó que “si bien las cifras generan preocupación, parte de este comportamiento responde a factores estructurales del mercado laboral maulino, donde la estacionalidad agrícola suele provocar una reducción de puestos de trabajo durante el invierno, fenómeno que se suma a un menor dinamismo en la creación de empleo formal a nivel nacional”, expresó.

“Como Seremia nos preocupa especialmente el alto desempleo femenino, particularmente en el segmento de mujeres jóvenes. Esperamos seguir avanzando junto con el plano nacional a través de diversas disposiciones normativas en tramitación en el Congreso, junto con el trabajo que emerge desde la Mesa de Reactivación Laboral que se sumarán a las estrategias de carácter regional junto a distintas instituciones que constantemente colaboran para revertir estas cifras”, afirmó al Seremi del Trabajo.

Otros indicadores muestran una disminución de 1,2 puntos porcentuales en la tasa de ocupación y de 0,2 puntos en la participación laboral. A ello se suma una tasa de informalidad de 32,7%, una de las más altas del país, lo que continúa representando un desafío para la generación de empleos formales y de mayor estabilidad para las y los trabajadores de la región.