El retroceso se extendió a todos los sectores, acompañado de menores expectativas de empleo, inversión y demanda, en un contexto de cifras económicas recientes menos favorables y un escenario más desafiante para la reactivación.
El Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE) alcanzó 46,65 puntos en mayo, registrando una caída de 2,61 puntos respecto del mes anterior y ubicándose por debajo del umbral neutral, lo que confirma un escenario de expectativas empresariales pesimistas (bajo 50 puntos) en el corto plazo.
“Es transversal a todos los sectores económicos, aunque con matices en niveles. En este comportamiento parece confluir cifras del PIB e Imacec recientes menos positivas de las esperadas unos meses atrás y un escenario inflacionario más complejo. Por otra parte, el optimismo empresarial que trajo consigo el cambio de gobierno se ha encontrado con mayores desafíos a la hora de reimpulsar rápidamente la economía en la práctica”, explicó el economista Juan Pablo Medina, académico de la Escuela de Negocios UAI.
El retroceso fue generalizado en todos los sectores económicos, con descensos en minería (se posicionó en 51, 7 puntos), comercio (52 puntos), construcción (34,3 puntos) —que presenta un menor IMCE sectorial promedio histórico con 41,7 pts.— e industria manufacturera (46,6 puntos), aunque los dos primeros lograron mantenerse en niveles optimistas, a diferencia de construcción e industria que siguen en terreno negativo.
“En todos los sectores, se observaron correcciones a la baja en las expectativas empresariales sobre el empleo y la demanda con costos menos favorables”, precisó Medina.
Los indicadores de actividad muestran señales de debilidad: la demanda actual continúa bajo niveles neutros, mientras que la producción esperada y las inversiones registraron caídas. Además, las expectativas de empleo se mantienen deprimidas, reflejando un mercado laboral que aún no logra recuperarse.
En contraste a la mayor debilidad en la situación actual de las empresas y los datos macroeconómicos recientes, el informe reveló que las expectativas de la situación esperada de la empresa se posicionaron en terreno optimista con 63,5 puntos, y la situación económica del país esperada presentó también un nivel optimista con 66,9 puntos.
