Investigadora de la Universidad Andrés Bello advirtió que el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, las campañas de vacunación y la cooperación internacional son claves para enfrentar amenazas como el sarampión, el dengue, el hantavirus y el actual brote de ébola en África.
Las recientes alertas sanitarias internacionales encendieron nuevamente las alarmas de los sistemas de salud en distintos países, especialmente tras el aumento de casos de sarampión en Perú y el brote de ébola que afecta actualmente a países africanos como Uganda y República Democrática del Congo. Frente a este escenario, Chile mantiene activos sus protocolos de vigilancia epidemiológica y refuerza las estrategias de prevención para evitar la propagación de enfermedades infectocontagiosas.
La investigadora de virus infectocontagiosos Gabriela Morgado, del Instituto de Investigación de Cuidado en Salud de la Universidad Andrés Bello, explicó que el país cuenta con un sistema robusto de vigilancia epidemiológica que permite detectar de manera temprana posibles casos sospechosos, activar alertas y coordinar respuestas sanitarias oportunas.
“Chile tiene un programa nacional de inmunizaciones gratuito y universal reconocido internacionalmente, además de sistemas de vigilancia epidemiológica que permiten identificar casos sospechosos, realizar seguimiento de contactos y activar medidas sanitarias cuando corresponde”, señaló la investigadora.
Alerta de sarampión
Uno de los focos de preocupación actual corresponde al sarampión, enfermedad que mantiene una alerta internacional debido al aumento de contagios asociados principalmente a personas no vacunadas. En Perú, las autoridades sanitarias activaron alertas preventivas ante la detección de nuevos casos y el riesgo de propagación regional.
Chile fue declarado libre de sarampión endémico en 1993 gracias a sus campañas de vacunación. Sin embargo, los casos detectados desde entonces corresponden siempre a contagios importados. El último caso registrado en el país ocurrió en enero de 2026.
«El Ministerio de Salud mantiene medidas preventivas enfocadas en reforzar la inmunización. El esquema nacional contempla una dosis de vacuna al año de vida y una segunda dosis a los 3 años, siendo fundamental mantener una alta cobertura de vacunación para evitar la circulación del virus. En 2025, mientras el 93% de los niños de un año recibieron la primera dosis, solo lo hizo el 75% de los niños de tres años, siendo necesario reforzar el programa, en la población», explica la docente.
Además, refuerza que las personas nacidas entre 1971 y 1981 que no tengan registro de dos dosis administradas después de los 12 meses de edad deben recibir un refuerzo para disminuir el riesgo de contagio.
Los virus y estrategias en Chile
En relación con otras enfermedades que actualmente generan preocupación en Chile, se destaca el dengue, el hantavirus y la influenza, debido a sus características de transmisión y potencial impacto sanitario.
Respecto al dengue, la docente explicó que “actualmente existe alerta sanitaria vigente en RapaNui. Durante 2026 se han detectado 14 casos importados en el territorio nacional y 22 casos autóctonos en la isla. La transmisión ocurre a través del mosquito Aedes aegypti, vector que fue detectado en RapaNui desde el año 2000 y que posteriormente reapareció en ciudades del norte del país como Arica e Iquique entre 2016 y 2019, además de Los Andes en 2023”.
Otro de los virus que mantiene especial preocupación es el hantavirus, enfermedad endémica en Chile transmitida por el ratón de cola larga. La infección ocurre principalmente por inhalación de partículas contaminadas presentes en la orina, saliva y deposiciones del roedor.
Durante 2026, Chile registró 39 casos de hantavirus, con una letalidad cercana al 33%, cifra superior a la observada en 2025. A esto se sumó un brote registrado en un crucero, asociado a la cepa Andes, variante que circula tanto en Chile como en Argentina.
“El hantavirus continúa siendo una enfermedad compleja debido a que no existe vacuna disponible, por lo tanto, la educación y prevención siguen siendo las herramientas más importantes”, sostuvo Morgado.
Y el ébola
En el plano internacional, el actual brote de ébola mantiene en alerta a la comunidad científica mundial. La Organización Mundial de la Salud declaró la situación como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”, debido a la alta transmisibilidad de la cepa circulante y su elevada letalidad, cercana al 30%.
El brote afecta actualmente a Uganda y República Democrática del Congo, con riesgo de expansión hacia países vecinos debido al desplazamiento de población y las dificultades de acceso sanitario en algunas zonas afectadas.
“El ébola es una enfermedad viral que históricamente ha permanecido concentrada en África. Los pocos casos fuera del continente se relacionan principalmente con personal sanitario que trabajó directamente en brotes”, explicó Morgado.
En ese sentido, aseguró que actualmente Chile no enfrenta un riesgo directo de contagio. Sin embargo, enfatizó la importancia de mantener vigilancia activa en un mundo globalizado donde las enfermedades pueden desplazarse rápidamente entre distintos territorios.
“Aunque hoy no existe riesgo de ébola para Chile, debemos mantenernos alertas e informados. La rapidez con la que se moviliza la población y la aparición constante de nuevos virus hacen indispensable fortalecer permanentemente los sistemas de prevención y vigilancia”, concluyó la investigadora.
