La instancia cuestionó la ausencia de autoridades económicas y advirtió que la medida impactará directamente en Fonasa, hospitales y atención primaria.

Con una amplia presencia de gremios de la salud, la Comisión de Salud del Senado sesionó de manera extraordinaria para abordar el recorte presupuestario del 2,5% al Minsal, equivalente a $413 mil millones.

A la instancia estaban citadas la ministra de Salud, May Chomalí,  el subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, y el director de Presupuestos, José Pablo Gómez. Sin embargo, solo asistió el subsecretario, marcando el tono de una sesión que rápidamente escaló en tensión.

El senador y presidente de la comisión, Juan Luis Castro fue uno de los más críticos, apuntando a la ausencia del director de Presupuestos y al origen del ajuste. “Es algo impropio e inaceptable que quien debió haber estado aquí, que es el director de Presupuestos, no venga. Aquí hay un ministro de Hacienda que no da la cara y que ordena recortar estos 400 mil millones de pesos, en una imposición de carácter doctrinario e ideológico para achicar el Estado donde es más sensible para la población, que es la salud”.

El parlamentario fue más allá y cuestionó el enfoque de fondo detrás del ajuste. “El mercado no logra resolver los problemas de la salud, no ha podido nunca. Chile necesita más Estado y no más mercado en materia de salud”.

En la sesión, el eje no estuvo solo en la cifra global, sino en su impacto concreto. Castro advirtió que el grueso del recorte recae en Fonasa y en redes asistenciales, donde se concentra la atención de la gran mayoría de la población. “No hay razón para pensar que esto no va a afectar a la ciudadanía cuando el grueso de este recorte está en Fonasa y en redes asistenciales. ¿Cómo vamos a imaginar que esto es ajeno a las personas que se atienden o están en listas de espera?”.

El senador también puso el foco en la situación de la atención primaria, señalando que el sistema viene acumulando presión desde hace años. “Dejar en 0 pesos el per cápita basal durante dos años consecutivos fue una estocada a la esencia de la atención primaria de salud”. A eso se suma un nuevo ajuste que —según expuso— significa una reducción cercana a los $18 mil millones en este nivel de atención, profundizando un escenario que ya se considera crítico.

“Lo que hoy estamos viendo no es solo un malestar gremial, es la agonía en que está la atención primaria”, apuntó.

Desde la comisión de Salud y con el respaldo unánime de los parlamentarios, se acordó rechazar el recorte y ampliar la discusión convocando a directores de hospitales, alcaldes, gobernadores regionales y organizaciones de pacientes. “El Parlamento tiene que abrir las puertas a la ciudadanía para que exprese lo que está pasando en materia de salud”.