Ello tras Decreto Nº333 emanado desde Hacienda. El Colegio Médico, si bien reconoce la importancia de la responsabilidad fiscal, se opone a que el reajuste presupuestal recaiga finalmente sobre la operatividad del sistema, sobre los insumos, medicamentos y los funcionarios, que finalmente proporcionan atención de salud a los pacientes más vulnerables. La salud pública constituye un bien esencial cuyo financiamiento debe ser protegido.
La Directiva del Colegio Médico O’Higgins expresa su preocupación ante el reciente Decreto Nº333, emanado del Ministerio de Hacienda, el cual propone modificar la Ley de Presupuestos del sector público para el año 2026.
Este recorte presupuestario ascendería a aproximadamente $400.000 millones de pesos para el sector salud, en un contexto crítico caracterizado por listas de espera con cifras históricas, la vigencia de la alerta oncológica y la falta de crecimiento real del Per cápita de la Atención Primaria de Salud (APS). Los hospitales no logran concluir el año con el presupuesto asignado y se ven obligados a iniciar el siguiente año con deudas.
La Dra. Sonia Correa, Presidenta del Colegio Médico de O’Higgins, expresó su preocupación por el impacto nacional de los recortes presupuestales propuestos, enfatizando que estos afectarán a todas las regiones, incluyendo la nuestra. La Dra. Correa destacó que la delicada situación financiera del principal Hospital de la región, ya enfrenta una deuda de arrastre considerable producto de años de subfinanciamiento estructural, y advirtió que el recorte propuesto de aproximadamente 1.900 millones de pesos en el ítem de GRD (Grupo Relacionado A Diagnóstico, que se refiere a las atenciones de pacientes y su relación con los costos implicados), agravaría significativamente este déficit, golpeando a un sistema que ya está herido. Además, este recorte afectaría a los hospitales de San Fernando, que experimentaría un recorte de 479 millones de pesos y el Hospital de Santa Cruz con un recorte de 477 millones de pesos. A esto se agrega el recorte de un 0.5% a la Atención Primaria en Salud, que impacta en la operación de CESFAM y Postas de atención Rural. Los costos en salud van en aumento, por nuevas tecnologías, nuevos medicamentos, infraestructuras en construcción, etc. Y estos costos no han sido financiados en su totalidad durante años.
El Colegio Médico, si bien reconoce la importancia de la responsabilidad fiscal, se opone a que el reajuste presupuestal recaiga finalmente sobre la operatividad del sistema, sobre los insumos, medicamentos y los funcionarios, que finalmente proporcionan atención de salud a los pacientes más vulnerables. La Dra. Correa subrayó que la salud pública es un bien esencial cuyo financiamiento debe ser protegido, y que, como equipo médico, siempre estamos abiertos a espacios de mejora en la gestión y la eficiencia clínica y financiera.
El Colegio Médico de O’Higgins finalmente expresa su profunda preocupación ante la evidente contradicción entre el discurso oficial y la realidad operativa, en la medida en que se comunicó que los recortes presupuestales en el sector salud se concentrarían en la optimización de la eficiencia operativa, sin comprometer la calidad de la atención médica. Esta situación, sin duda, incrementará la presión sobre los equipos de salud, quienes deberán atender la misma o incluso mayor demanda con recursos más limitados.
En este contexto, solicitamos a las Autoridades que proporcionen información clara y detallada respecto a las implicaciones de este Decreto y las medidas de mitigación implementadas para garantizar la continuidad de la atención médica. Es de suma importancia salvaguardar las garantías de acceso y calidad de la atención para todos los usuarios de la Red Asistencial de Salud.







