Durante la Asamblea Anual de CONACEM, celebrada el 23 de abril de 2026, se reconoció este hito que marca una nueva etapa en la protección de la salud laboral y ambiental.
En un hecho calificado como histórico para la salud pública chilena, la Medicina del Trabajo y del Ambiente fue oficialmente reconocida como una nueva especialidad médica primaria. Durante la Asamblea General Ordinaria 2026 de la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (CONACEM), realizada el 23 de abril de 2026 en el Auditorio del Colegio Médico en Santiago, se realizó un homenaje al equipo de profesionales que lideró este proceso.
El reconocimiento, formalizado mediante la entrega del “Diploma de Nueva Especialidad”, marca un punto de inflexión en el desarrollo sanitario del país, al incorporar una disciplina clave para enfrentar los desafíos actuales vinculados a las condiciones laborales, la exposición a riesgos ambientales y el impacto del cambio climático en la salud de las personas.
Este avance permitirá formar especialistas desde la base, fortaleciendo así la capacidad del sistema de salud para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades profesionales y problemas derivados de exposiciones ambientales. Se trata, además, de una decisión poco frecuente en el ámbito médico, donde en las últimas décadas han predominado las subespecialidades por sobre la creación de nuevas especialidades primarias.
El Dr. José Ignacio Méndez Campos, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo (SOCHMET), fue designado para liderar el comité encargado de implementar esta nueva especialidad, convirtiéndose además en el primer médico certificado en esta área en Chile. “Este reconocimiento es fruto de más de una década de trabajo. Era fundamental contar con una formación estructurada que permita promover entornos laborales seguros y saludables”, señaló.
El hito se enmarca en un proceso de consolidación que ya había dado pasos relevantes, como el inicio en 2024 del primer programa de formación en la Universidad San Sebastián, sede Valdivia, donde actualmente se preparan los primeros residentes en esta disciplina. A ello se suma el trabajo sostenido de la comunidad médica, académica y regulatoria, que ha impulsado el posicionamiento de la salud ocupacional como un eje estratégico para el desarrollo del país.
Desde SOCHMET, organización que hoy reúne a 200 médicos dedicados a la Medicina del Trabajo y del Ambiente a lo largo de Chile, destacaron que este reconocimiento no solo fortalece la especialidad, sino que también contribuye a mejorar la calidad de vida de los trabajadores, promover entornos laborales sostenibles y responder a las exigencias de un mundo en constante cambio.
Con este paso, Chile se sitúa a la vanguardia en Latinoamérica, reafirmando que la salud laboral y ambiental no solo es un desafío sanitario, sino también un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y el bienestar de la población.
