El presidente del directorio de Codelco, Maximo Pacheco, prepara su respuesta para la asamblea anual, en medio de un conflicto sin precedentes recientes que genera ruido internacional justo en la Semana del Cobre. Fuentes de la industria advierten que el Gobierno eligió el peor momento para escalar la disputa.
La junta anual de accionistas de Codelco, convocada para este lunes 20 de abril, promete ser mucho más que un trámite corporativo. Máximo Pacheco, presidente de la minera estatal chilena, ha elegido ese foro para articular su réplica a las críticas que el biministro de Minería y Economía, Daniel Mas, ha sostenido durante los últimos días contra la gestión de la compañía. Según fuentes del mercado citadas por el newsletter especializado El Semanal Exprés de El Mostrador, Pacheco reservaría su «artillería pesada» para ese momento.
El conflicto irrumpe en el peor momento posible para la imagen-país. La disputa iniciada por el biministro Mas se instaló como el tema dominante en la Cena Cesco, el evento de networking más relevante de la minería global, celebrado esta semana en Santiago. En un momento en que Chile busca proyectarse ante los principales actores de la industria del cobre como una potencia minera estable y predecible, el ruido interno de su empresa más estratégica genera una señal contraria.
La escalada no fue accidental. El Gobierno ya tiene definido al sucesor de Pacheco en Codelco —cuyo mandato concluye el 25 de mayo— y ha comenzado a construir el caso político para cuestionar su continuidad al frente de NovaAndino Litio, la sociedad creada junto a SQM para la explotación del litio, cargo para el que Pacheco fue elegido por unanimidad hace apenas unos meses. El biministro Mas apuntó a problemas de gobernabilidad, fallas en la ejecución del plan productivo y alertas en materia de seguridad. Sin embargo, de acuerdo con fuentes de la industria consultadas por El Semanal Exprés, algunas de esas críticas vinieron acompañadas de errores en las cifras citadas.
La reacción en la industria privada es reveladora. Ejecutivos del sector reconocen, en privado, que Pacheco tiene un estilo que no genera adhesiones universales. Pero el consenso apunta a que La Moneda y el biministro eligieron mal el momento y peor las formas. «Querer forzarlo a salir de la nueva empresa del litio y criticar a Codelco —la principal empresa del país y gigante del cobre— con varios de los CEO de sus socios estratégicos en Santiago nos hace parecer como un país bananero, más Argentina que Australia», dijo a El Semanal Exprés un director de una minera privada, bajo reserva de identidad.
Por ahora, Pacheco ha mantenido una estrategia de contención pública. «No me corresponde polemizar con el ministro», declaró. Sin embargo, ya comenzó a marcar terreno en el plano simbólico. En su discurso ante el International Copper Association Day, hizo una defensa cerrada de Codelco y deslizó una crítica cultural de destinatario amplio: el «chaqueteo» chileno. «Codelco, una empresa 100% estatal, ha sido durante 55 años el principal productor de cobre del mundo. No por un ciclo. No por una coyuntura. Por más de medio siglo. Y eso, en cualquier lugar del mundo, sería motivo de orgullo sin matices», sentenció.
El fondo del conflicto trasciende a Codelco. La permanencia de Pacheco en NovaAndino Litio es la disputa real. El ejecutivo fue electo de forma unánime para presidir esa nueva entidad, creada al amparo de uno de los acuerdos estratégicos más significativos de la industria local en años recientes. Forzar su salida en este contexto implicaría un costo reputacional no menor para el Gobierno, justo cuando la semana de la minería global tiene sus ojos puestos en Chile.







