El alza en los precios de los combustibles significará un duro impacto para el bolsillo de los chilenos, golpeará a distintos sectores productivos y a toda la cadena de abastecimiento.

Para intentar paliar esto, el Congreso despachó en solo dos días una ley impulsada por el Gobierno que establece el congelamiento del precio de la parafina y un bono mensual de $100 mil para dueños de taxis.

Sin embargo, eso no evitará que los mayores costos para la producción que significa un combustible notoriamente más caro se traspase a los consumidores.

La industria del gas es parte de los sectores desde donde se ha transparentado este efecto, particularmente la empresa Abastible, que proyecta un aumento cercano al 10% a partir del 2 de abril.

«La compañía estima un incremento cercano al 10% desde el 2 de abril, significativamente inferior a los aumentos del diésel y gasolinas, en un contexto de alta volatilidad internacional», explicó Sebastián Montero Morán, gerente del negocio GL Chile.

El ejecutivo agregó que «en el contexto del reciente anuncio del Gobierno sobre alzas en los precios de los combustibles en Chile, y en medio de la volatilidad internacional generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, Abastible informa que, en el corto plazo, el mercado del gas licuado enfrentará ajustes acotados, manteniendo condiciones de suministro seguras para el país».

Aun así, precisó que el ajuste responde tanto al valor del gas como al encarecimiento del transporte. La magnitud del alza, sin embargo, es menor frente a otros combustibles.

«En términos porcentuales, el diésel ha registrado alzas del orden de 50% a 60%, mientras que las gasolinas han aumentado en torno a 30%, lo que contrasta con el incremento cercano al 10% proyectado para el gas licuado», sostuvo Montero.

Buses

El transporte de pasajeros es otro de los sectores donde se ha anticipado el impacto. La Asociación de Buses Interurbanos de Chile estima un incremento de hasta 21% en los pasajes en el corto plazo, coincidiendo con el alto flujo de viajes por Semana Santa.

Según el gremio, el efecto del alza del diésel podría traducirse en aumentos de hasta $2.000 por cada $10.000 en el valor de los pasajes.

En trayectos más largos, como hacia el sur del país, los incrementos podrían ser aún más notorios, con alzas que llevarían los pasajes a Puerto Montt a ubicarse entre $16.000 y $17.000.

Incluso, desde distintos gremios advierten que, de persistir la presión sobre los combustibles, los aumentos podrían escalar hasta un 45% en el transporte interurbano.