En medio de la crisis del mercado inmobiliario que enfrente el país, el Gobierno de José Antonio Kast decidió volver a extender el plazo de prórroga para permisos de edificación de proyectos habitacionales que pronto iban a vencer y que aún no han iniciado obras.

La medida busca evitar que iniciativas ya aprobados pierdan su autorización administrativa.

La decisión quedó oficializada en un decreto del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) publicado en este lunes en el Diario Oficial, que modifica la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones y amplía de 18 a 30 meses la prórroga extraordinaria otorgada a determinados permisos de edificación.

La norma se aplica a proyectos que, pese a contar con autorización vigente, no han podido iniciar obras debido a las condiciones económicas que han afectado al mercado inmobiliario durante los últimos años.

Según argumenta el decreto, «han persistido condiciones macroeconómicas y financieras que han restringido el acceso al crédito hipotecario y al financiamiento de proyectos inmobiliarios», lo que ha incidido en la postergación del inicio de obras asociadas a permisos ya otorgados.

En ese contexto, la proximidad del vencimiento del plazo extraordinario vigente podía generar efectos no deseados para el sector. Entre ellos, el decreto advierte el riesgo de «el inicio de la ejecución de obras sin condiciones reales de demanda y financiamiento, o la pérdida de iniciativas que ya han incurrido en costos de desarrollo y tramitación».

La normativa urbanística establece que un permiso de construcción caduca

automáticamente si las obras no se inician dentro de los tres años desde su otorgamiento o si estas permanecen paralizadas durante ese mismo periodo.

Con esta modificación, los proyectos acogidos al régimen excepcional dispondrán de un margen adicional antes de enfrentar esa situación.

El Gobierno sostiene que la extensión del plazo permitirá otorgar mayor certeza normativa tanto a los titulares de proyectos como a las Direcciones de Obras Municipales, facilitando una programación más gradual del inicio de las obras a medida que se normalicen las condiciones del mercado inmobiliario.

En esa línea, el decreto señala que la medida busca favorecer «una programación gradual del inicio de obras acorde con la recuperación efectiva de las condiciones de mercado», sin alterar las exigencias técnicas y urbanísticas aplicables a los permisos ya otorgados.

Cabe recordar que la prórroga extraordinaria implementada en 2024 permitió resguardar la continuidad de proyectos habitacionales equivalentes a más de 50 mil viviendas que contaban con permisos aprobados, pero que no habían podido iniciar obras debido a las condiciones económicas y financieras del periodo.